domingo, 23 de julio de 2017

Calendario religioso romano: Ludi pescatorii -7 de junio-


Humilde y sencillo festival en el que los pescadores y buceadores del Tíber honran al Padre Tíber y a Vulcano.

Origen
Siendo un festival humilde y arcaico, poco se sabe sobre su posible origen, aunque lo más probable es que sea de tiempos de Numa; no así de tiempos de Rómulo, como consideran algunos autores. Numa sustituyó, según el mito, los sacrificios humanos –ya raros en su época-, por sacrificios de animales. Ovidio, en sus Fasti III (340), lo explica didácticamente en una conversación entre el padre de los dioses, Júpiter, y Numa, este último con la intención de convencer a la divinidad de la conveniencia de tornar la naturaleza brutal de los sacrificios humanos en otros menos bárbaros: “«Corta una cabeza», dijo el dios, y el rey le respondió: «Obedeceremos, cortaremos una cebolla arrancada de mi jardín». El dios agregó: «La de un hombre». El otro dijo: «Tú tomarás sus cabellos». El dios le pidió una vida, a lo que Numa respondió: «La de un pez».”

Tras esta corta conversión, Júpiter, convencido por la astucia y audacia de Numa, acepta de buen grado el cambio. Curiosamente, Numa pone de ejemplo la vida de un pez como sustituto de la vida humana, lo que tiene relación con este festival y con el festival de la Volcanalia, con el que tiene similitudes.

El sencillo festival
Se trata de un día festivo para los pescadores, buceadores y, posiblemente, todos aquellos cuyo modo de vida inmediato sea esté relacionado con las riquezas que proporciona el propio Tíber –barqueros, pescaderos, tenderos de productos fluviales-. Los pescadores y buceadores son miembros de un collegium profesional que recibe el nombre de corpus piscatorum et urinatorum totius alvei Tiberis. Como curiosidad se puede añadir que los buceadores no se dedican realmente a la pesca, sino a recuperar las mercaderías que caen de los barcos y barcazas fluviales al desembarcarlas a tierra.
El pretor urbano es el encargado de organizar el festival y los ludi que lo amenizan. Ovidio, en sus Fasti VI (235), menciona el festival y los ludi: “[…] recuerdo que contemplé los juegos en el césped del Campo de Marte, y que esos juegos eran tuyos, Tíber escurridizo. Ese día es festivo para los que tiran del hilo mojado, y ocultan los anzuelos ganchudos en pequeños trozos de alimento.” Al parecer, el costo de los ludi es modesto, teniendo relación con la venta de pescado.
Ese día se pesca únicamente para las divinidades: prohibida está la venta de pescado en los mercados. La captura de ese día se ofrece al Padre Tíber, aunque se sacrifica en el altar que posee Vulcano en el Volcanal, siendo muy similar al modo en que se realiza durante el festival de la Volcanalia: se arrojan los peces al fuego del altar.

Nota del autor
Considero que solo una parte simbólica de los peces se arrojarían al altar, ya que algunos autores especifican que se sacrifican y ofrendan “pequeños peces vivos”. El resto posiblemente se consumiría en un banquete nocturno, o bien se entregaría al pretor como pago por los ludi.
Otra cuestión es dónde se realizaba el festival. Algunos autores consideran que se realizaba en el Trestévere, barrio humilde poblado de, entre otros, pescadores, barqueros… Pero leyendo a Ovidio y estando el Volcanal situado cerca del Capitolino, creo personalmente que se realizaría en la ribera del Campo de Marte. Los participantes en el festival –junto a sus familias- llevarían su captura desde el Trastévere hasta el Volcanal, y posteriormente asistirían al Campo de Marte para disfrutar de sus particulares ludi.

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