lunes, 1 de mayo de 2017

Calendario religioso romano: Angeronalia –21 de diciembre-

Dea Angerona

Discreto festival en honor a Angerona –o Angeronia-, diosa del secreto y el silencio, aunque su naturaleza es compleja. Este festival también es conocido como Divalia –que puede traducirse como “de la divinidad”-.

La diosa Angerona
Antigua divinidad de naturaleza múltiple, casi podría decirse que enmarañada, laberíntica. Su culto es antiguo. Macrobio, en sus Saturnales, I, 10, 7-10, y en boca de Julio Modesto, da una explicación sobre el origen del mismo: “[…] el duodécimo son las fiestas de la diosa Angeronia, en cuyo honor los pontífices celebran sacrificios en el santuario de Volupia. Según Verrio Flaco, recibe el nombre de Angeronia, porque, bien propiciada, conjura las penas (angores) y angustias del alma. Masurio añade que la estatua de esta diosa, con la boca vendada y sellada, fue colocada sobre el altar de Volupia, porque aquellos que disimulan sus dolores y sus inquietudes llegan, en recompensa a su paciencia, al colmo del placer. Julio Modesto afirma que se hacen sacrificios en honor de esta diosa porque el pueblo romano, después de haber formulado un voto, fue librado de una enfermedad denominada «angina».

Angina en latín puede traducirse por “sofocación”, pero también “angustia, decaimiento del espíritu por enfermedad física”, por lo que a la diosa se la relaciona con las penas y los sufrimientos emocionales. Tanto los puede atraer, como los puede eliminar; y en consecuencia, tras estos males, trae el placer, el gozo; y de ahí que se la identifique a menudo con Volupia, diosa de los deleites –hija de Cupido y Psíque-.
De igual forma, angustia en latín significa “brevedad, cortedad”, y cuando se la relaciona con las emociones, “cortedad de la respiración”, siendo similar a angina. Por lo que la diosa, nuevamente, se la relaciona con la pesadez y malestar físico ocasionado por un mal emocional.

Algunos autores la consideran diosa del solsticio de invierno. Su nombre, relacionado con el significado de angustia, brevedad, hace referencia a la palabra latina para ese solsticio: bruma –de brevima, brevis-. Bruma hace referencia a la cortedad, la brevedad, de los días en esa etapa invernal. Angerona representa ese momento en que los días comienzan a ser más luminosos, indicando el fin de la bruma, que no debe olvidarse  puede traducirse directamente como “solsticio de invierno”.

El nombre secreto de Roma
Se la representa con la boca sellada y un dedo sobre sus labios indicando silencio. Garante de los secretos, en Roma se la considera protectora de la ciudad, específicamente de su nombre secreto, como explica Plinio el Viejo, en su Historia Natural, III, 9, 65: “Y sobre todo, la mismísima Roma, cuyo segundo nombre es un sacrilegio pronunciar salvo en los arcanos de las ceremonias rituales. Rigurosamente escondido con la mejor y más saludable observancia, lo hizo público Valerio Sorano y enseguida sufrió castigo. No parece fuera de propósito incluir en este lugar el caso de un viejo culto instituido principalmente por causa de este secreto. La diosa Angerona, a la que se ofrecen sacrificios el día doce antes de las calendas de enero, tiene su estatua con la boca atada y sellada.”

Durante la guerra, los romanos practican la evocatio, un rito bélico y religioso. Consiste en invocar, llamar, a los dioses adversarios protectores de una ciudad enemiga, prometiendo que en Roma gozarán de mejor culto y templos más suntuosos. Juno Regina, por ejemplo, llegó de ese modo de Veyes a Roma.
Por ello, si se desconoce el nombre de una divinidad, no puede ser ni invocada, ni llamada. En el caso romano, el nombre de la divinidad protectora de Roma es un misterio, un secreto sagrado. Revelar dicho nombre es un sacrilegio castigado con la crucifixión.
Mucho se ha especulado sobre el nombre secreto de esta divinidad que conocemos como Roma. Algunos consideran que es Valentia, traducción del griego Rhomé, fortaleza; otros dicen que Sorania o Hirpia. O simplemente, Amor –el inverso del nombre Roma-. Es posible que nunca se conozca.

La gens ancharia de Faesulae
En Etruria, la familia de los ancharii, cuyo origen se pierde en el tiempo, adora con especial devoción a una diosa del lugar conocida como Ancharia, que se identifica con Angerona. Entre sus miembros destacan senadores en Roma, por lo que se trata de una familia de renombre.

El festival
Se desarrolla en el interior de la Curia Aculeya –in curia Acculeia-, en la vertiente septentrional del Palatino, cerca de la Porta Romanula y el Velabro. En esta curia se encuentra un templete en honor a Volupia –Sacellum Volupiae-. El sepulcro de Acca Larentia, nodriza de Rómulo y Remo, se encuentra cercano –o bien en su interior-. Esta curia no está techada, para propiciar los auspicios realizados por los augures.
Se trata, por lo tanto, de un lugar especialmente sagrado preñado de historia y mito, aunque discreto.
Apenas sabemos algo sobre este festival, salvo que los pontífices realizan un sacrificio en honor a Angerona en el templete. Debido a la propia naturaleza de la diosa, protectora del nombre secreto de Roma y garante del silencio, posiblemente nunca sepamos en realidad que sucedía en la Curia Aculeya.