miércoles, 26 de julio de 2017

Calendario religioso romano: Iovi Fulguri -7 de octubre -

Denario de plata de época republicana con la efigie de Júpiter
Desconocidos ritos realizados en honor a Júpiter Fulgur –«que hace relampaguear»-, la más pura y poderosa divinidad del rayo diurno; siendo Summanus el dios del rayo nocturno. El culto a este dios con este epíteto se considera de gran antigüedad; a veces se le denomina Fulgurator o Fulgens, incluso Fulminator.

Sacellum Jovis
Posee un sacellum inaugurado en el 252/1 a. C. –algunas fuentes hablan del 292 a. C.-, un pequeño santuario dotado de un altar en el Campo de Marte, donde se le ofrendan los sacrificios pertinentes en su festival.

Una nota sobre los templos a Fulgur
Vitruvio en su Arquitectura I (2, 5) da algunos detalles sobre cómo deben ser los templos o santuarios consagrados a Júpiter Fulgur y otras divinidades asociadas al cielo: “[…] cuando se les erijan edificios a Júpiter Fúlgur y al Cielo, así como al Sol y a la Luna, se establecerán al descubierto e hipetros; y es que tanto las estatuas de estos dioses como sus señales propicias se vea a cielo abierto y a plena luz.

Un templo hipetros carece de cobertura en su parte central, lo que permite observar el cielo desde su interior, los signos celestes, dejando entrar la luz con amplitud. Las plegarias, invocaciones, ruegos o sacrificios dedicados a los dioses celestes deben dirigirse al cielo. De otro modo, la comunicación con ellos sería imposible

El rito del condere fulgur –enterrar el rayo-
A Júpiter – no pocas veces como Fulgur o como Summanus, ya caiga el rayo durante el día o durante la noche- se le consagran los lugares donde cae el rayo –fulguritum-, considerándose desde ese momento locum religiosum, un término que oscila entre sagrado y maldito. Los pontífices se encargan de “enterrar” el rayo simbólicamente en una ceremonia de origen etrusco: tanto la zona afectada como la inmediatamente alrededor debe arrojarse en un agujero practicado donde halla caído el rayo, todo convertido en ceniza. Sobre esta oquedad se sacrifica una oveja bidental, esto es una joven oveja de dos años, mientras se murmura una siniestra letanía; por ello los pontífices al realizar este rito para calmar la posible ira divina reciben el nombre de bidentales.
Tras ello, se rodea el lugar de una pequeña cerca -puteal-. La estructura es similar a la de los pozos, dejándolo abierto al cielo. Está prohibido pasar por encima del mismo o tocarlo, siendo un sacrilegio hacerlo. Para los más extremistas o devotos está prohibido incluso mirarlo. Creencia es que aquel que mancille un bidental provocará la ira divina, siendo castigado con la locura. Sí está permitido repararlo en el caso de deterioro, pero no de trasladarlo. Uno de los más famosos es el puteal Libonis –también llamado puteal scribonianum-, al este del Foro en Roma, al que concurren banqueros, comerciantes, prestamistas y usureros.

Notal del autor
Desgraciadamente desconocemos que tipos de ritos y sacrificios eran llevados a cabo en este modesto festival en honor a Júpiter Fulgur. Respecto al condere fulgur, algunas fuentes no especifican si los sacerdotes encargados de realizar el rito deben ser pontífices, refiriéndose simplemente a ellos como sacerdos –sacerdotes-.

Bidental

No hay comentarios: