martes, 17 de octubre de 2017

Calendario religioso romano: dies natalis del templo a Fortuna Primigenia -25 de mayo

Templo de Fortuna Primigenia en Praeneste
Aniversario conmemorativo de la fundación del templo a Fortuna Primigenia en el Quirinal, adscrito a otros dos templos erigidos en honor a diversas fortunae.

P. Sempronio Tuditano contra Aníbal
Nadie era capaz de derrotar al temible Aníbal en tierra itálica, pero la fortuna y la audacia, en connivencia, son ascendentes de las hazañas. En este caso, la hazaña recae en el cónsul P. Sempronio Tuditano, que logró ser uno de esos pocos elegidos capaces de derrotar y dejar contrariado al general púnico. Es justo decir que Tuditano es de los pocos que pueden considerarse héroes en la desastrosa batalla de Cannas (216 a. C.). Lideró un grupo de supervivientes romanos entre las exhaustas filas enemigas, logrando alcanzar la población de Canusio, poniendo a salvo a seiscientos hombres. Tal acto de honor y patriotismo le granjearon una gran reputación.
Nos detalla Tito Livio la hazaña en su Ad Urbe Condita XXIX (36, 8), situado el escenario bélico en la región del Bruttium, al sur de Italia, en el 204 a. C. Fue una derrota decisiva contra Aníbal, al obligarle a replegarse en la ciudad de Crotona. Aquí la narración: “Durante el verano en que ocurrieron estos acontecimientos en África, el cónsul Publio Sempronio, que estaba al cargo de la provincia del Brucio, se enfrentó con Aníbal en territorio crotoniense en un combate improvisado sobre la marcha. Fue un combate entre columnas en marcha más que entre frentes en orden de batalla. Los romanos fueron rechazados, y hubo cerca de mil doscientos muertos en el ejército del cónsul en lo que fue más una refriega que una batalla en regla. El retorno al campamento fue precipitado, pero a pesar de ello los enemigos no se atrevieron a atacarlo. Sin embargo, a la noche siguiente el cónsul se marchó de allí en silencio y, después de enviar por delante un mensaje al procónsul Publio Licinio para que se acercara con sus legiones, reunieron sus tropas. De esta forma, volvieron hacia Aníbal dos generales y dos ejércitos, y el combate no se hizo esperar, pues el cónsul estaba lleno de moral por la duplicación de sus fuerzas, y el cartaginés por su reciente victoria. Sempronio alineó sus legiones en primera línea; en la reserva se situaron las legiones de Publio Licinio. Antes de iniciarse la batalla, el cónsul prometió con voto un templo a la Fortuna Primigenia si aquel día derrotaba a los enemigos, y sus deseos se cumplieron. Los cartagineses fueron derrotados y puestos en fuga; sucumbieron más de cuatro mil combatientes y fueron capturados vivos poco menos de trescientos con cuarenta caballos y once enseñas militares. Aníbal, afectado por la derrota, llevó de nuevo a Crotona su ejército.”

Como puede entenderse tras la narración, el propio Tuditano no desmerece en absoluto la importancia de la propia Fortuna en una batalla de resultado tan incierto. Debo añadir, que siendo Tuditano uno de los pocos supervivientes de Cannas, derrotar al gran Aníbal debió ser un acto emocional capaz del mayor paroxismo.
Como anécdota, se puede comentar que el apodo de esta rama de la gens sempronia, los tuditani, tiene como origen la singular y llamativa forma de la cabeza de uno de sus antepasados. Tuditani procede de tudes, martillo.

Nota del autor
No debe confundirse a P. Sempronio Tuditano con P. Sempronio Sopho. Algunos autores suelen atribuir erróneamente esta hazaña a Sopho, no a Tuditano.

La Fortuna de Praeneste
Esta antigua Fortuna del Lacio procede de la ciudad de Praeneste, sede de un importante oráculo –algunos lo llaman “El Delfos del Lacio”-. En Praeneste esta diosa es considerada origen –primigenia- de todo lo que existe, incluyendo en su iconografía a un Júpiter lactante –Iupitter puer- y a su pequeña hermana Juno, también lactante; aunque como suele suceder en la antigua religión, a medida que Roma fue creciendo, variaron los cultos. En tiempos Imperiales a esta Fortuna Primigenia se la considera hija de Júpiter, no madre o nodriza, haciendo derivar su nombre de primum genita, “la primera nacida”. Y sin embargo, las dos ideas, aunque contradictorias, son plausibles y creíbles para la mayoría de los romanos. ¡Misterios de la religión!
Destacar que en Roma a esta Fortuna Primigenia se le despoja en su culto de los dos elementos que la hacen tan especial. Ni Júpiter lactante en sus imágenes ni oráculo. Esas son prerrogativas y privilegios exclusivos de Praeneste.

Unas notas sobre las sortes praenestinae
De esa forma se denomina el singular oráculo de Primigenia –aunque su denominación exacta son sortes fortunae primigeniae praenestinae-. El 11 de abril es el día en que el oráculo se abre para los devotos, incluyendo diversos sacrificios.
Cicerón, en su Sobre la Adivinación II (41) nos describe su origen y el aspecto de estas sortes, aunque con cierto tono escéptico, como suele ser habitual en el de Arpinate: “Los testimonios de los de Praeneste proclaman que Numerio Sufustio, persona noble y honorable, como se le ordenaba con frecuencia durante el sueño –de manera incluso amenazadora, al final- que hendiese el pedernal que se hallaba en un determinado lugar, se dispuso a hacerlo, aterrado por las visiones y entre las burlas de sus conciudadanos; una vez fraccionada así la roca, saltaron aquellas tablillas esculpidas en roble, con la marca de unas letras primitivas. Este lugar hoy se encuentra cercado, de acuerdo con la prescripción religiosa, y está próximo al lugar en que se encuentra el Júpiter niño, al que –sentado como un lactante sobre el regazo de Fortuna, al lado de Juno, mientras pide la teta- veneran las madres muy castamente. Dicen que en ese lugar, donde ahora se encuentra situado el santuario de Fortuna, fluyó miel de un olivo –hecho imposible y milagroso-, por aquella misma época, y que los arúspices dijeron que esas tablillas gozarían de suma reputación; y que, por mandato de estos, se construyó un arca con aquel olivo y se metieron en ellas las tablillas que hoy se sacan a instancias de Fortuna.”

El roble, madera en la que está elaboradas las tablillas, se considera árbol asociado a los oráculos y vaticinios; además, es árbol asociado a la majestad de Júpiter. Estas pequeñas tablillas tienen inscritas en ellas sílabas parciales. Tras agitar la caja, se extraen al azar varias de estas tablillas, y con los grupos de sílabas obtenidos al azar, se “lee” el oráculo. Resulta curioso que el encargado de extraer las tablillas sea un inocente niño.

Tres Aedes Fortunae
El templo de Fortuna Primigenia domina un conjunto de tres templos de diverso tamaño y antigüedad. Esta singular disposición da nombre a la zona, conocida coloquialmente como ad tres Fortunas. Dispuestos en el Quirinal, adyacentes a la Porta Collina, una de las puertas de la Muralla Serviana.
El nombre oficial de la diosa Fortuna que se adora en el templo principal es Fortuna Publica Populi Romani Quiritium, aunque a veces se la denomina con un simple Fortuna in Colle –añadiendo en ocasiones Quirinali-. Sin embargo, tras tan oficial y pomposo nombre se oculta Fortuna Primigenia.
Prometido, como ya se ha descrito, por P. Sempronio Tuditano en el 204 a. C., fue inaugurado por Q. Marcio Ralla el 25 de mayo del 194 a. C., siendo su dies natalis.
Dion Casio, en su Historia romana XLII (26) relata un prodigio relacionado con el templo acontecido en el 48 a. C.: “En el siguiente año se sufrió un violento terremoto, un búho fue visto, numerosos rayos descendieron al Capitolio y otros cayeron sobre el templo de Fortuna Pública, como es llamada, y dentro de los Jardines de César un caballo de no poco valor destrozó sus interiores, y el templo de Fortuna se abrió por pura voluntad.”
El templo goza de cierta preeminencia, tanto como para ser nombrado por Vitruvio como ejemplo en su Arquitectura III (2.2): “Un templo será in antis si en su fachada tiene antas en los muros que enmarcan la cella y si, además, entre dichas antas hay dos columnas centradas, y encima de ellas un frontón, todo dispuesto conforme al principio de la simetría que se describirá en el presente libro. Un modelo de este tipo se hallará en los templos de las Tres Fortunas (de los tres, el que está más cerca de la Puerta Colina).”


Barrio de las Tres Fortunas

lunes, 2 de octubre de 2017

Calendario religioso romano: dies natalis del templo a Hércules Musarum -30 de junio-

Denarios de Q. Pomponio Musa
Aniversario conmemorativo de la fundación del templo circular al Hércules de las Musas en inmediaciones del Circo Flaminio.

¿Hércules y las Musas?
Antes de la fundación del templo Hércules ya es una divinidad popular en Roma, no así las Musas. Conocidas por los más cercanos y entendidos del mundo griego, pero cuyo culto aún es extranjero y, por lo tanto, “sospechoso”. Nobilior, fundador del templo, empleó un curioso ardid para evitar la negativa de los prohombres romanos más tradicionalistas: fundó un templo a las Musas, pero al incluir a Hércules, importante para la propia mitología fundacional romana, aniquiló cualquier reticencia.
En la propia Hélade existe el culto a Apolo Musagetes, aunque el de Hércules Musagetes no es relevante –o directamente, no existe-.
El propio Plutarco, en sus Cuestiones romanas (59), se pregunta precisamente porqué existe un templo a Hércules y las Musas en Roma, siendo un asunto peculiar e incluso inédito en Grecia: “¿Por qué Hércules y las Musas tenían un altar en común? ¿Acaso porque Hércules enseñó las letras a los de Evandro, según ha recordado Juba? Y el hecho se consideró noble por enseñar a amigos y parientes. Tiempo atrás empezaron a enseñar por un sueldo y el primero en abrir una escuela elemental fue Espurio Carvilio, un liberto de aquel Carvilio, que fue el primero en divorciarse de su mujer.”

Aedes Herculis Musarum
Erigido por M. Fulvio Nobilior tras la toma de Ambracia, ciudad situada en la costa occidental de la Hélade, en la primavera de 189 a. C. Tras su posterior saqueo y toma de prisioneros, la ciudad cayó en la insignificancia. El triunfo de Nobilior fue en el 187 a. C. -otros dan la fecha del 179 a. C.-, por lo que es probable que fuese la fecha de inauguración del templo, siendo su dies natalis el 30 de junio.
En la Hélade descubrió Nobilior que a Hércules se le consideraba líder o señor de las Musas, denominado por ello Herakles Musagetes. Inspirado por ello, se apropió de las numerosas estatuas de la ciudad conquistada; destaca un conjunto escultórico con el propio Hércules tañendo una lira, obra de Zeuxis, y las nueve Musas.
Es interesante resaltar que Nobilior era un gran anticuario interesado en la antigüedad romana. Por ello, tras inaugurar el templo lo dotó de unos Fasti, un completo calendario religioso con numerosa información histórica y mitológica, siendo, según la tradición, el primero en hacerlo.
Nobilior dotó al templo de una pequeña capilla –aedicula- de bronce en honor a las Musas, que al parecer data de los tiempos de Numa Pompilio, guardada en el templo de Honos et Virtus.
L. Marcio Filipo restaura el templo en el 29 a. C., en tiempos de Augusto, edificando a su alrededor el Pórtico de Filipo –Porticus Philippi-. Destacan en el pórtico las numerosas barberías que hacen del lugar un centro concurrido. El gran Marcial se burla, precisamente, de un amigo y su indecisa calvicie. Aquí el epigrama, titulado con un simple y descriptivo “Un calvo”, con anécdota mitológica incluida: “El otro día, viéndote por casualidad sentado a ti sólo, te tomé por tres personas. Me engañó el número de tu calva: tienes cabellos a una parte y tienes a la otra, y tan largos como los que pueden sentar bien incluso a un adolescente; en su mitad, tienes la cabeza desnuda y en un largo espacio no se deja ver ni un solo pelo. Este error te vino bien en diciembre, cuando el emperador distribuyó comida: volviste con tres raciones. Creo que así fue Gerión. Te aconsejo que evites el pórtico de Filipo: como te vea Hércules, estás perdido.”
Y además de barberías, no son pocas las “peluquerías” especializas en el género femenino, y como detalla Ovidio, aquí se venden incluso vistosas pelucas y tocados para las mujeres pudientes.

Los denarios de Q. Pomponio Musa
Resulta interesante mencionar los denarios acuñados por el magistrado, banquero y prestamista Q. Pomponio Musa, un prohombre de su época (siglo I a. C.). Siendo triumvir monetalis acuñó moneda con la autorización del estado romano. Destaca una serie de diez denarios en la que está representada en el reverso una de las musas, sobresaliendo entre todas una magnífica Urania, musa de la astronomía. En uno de los denarios está representado Hércules Musarum, aunque en el anverso de todas las monedas puede verse a Apolo Musageta. De esta forma Q. Pomponio (y con seguridad gran parte de la gens pomponia) muestra uno de sus cultos preferidos. El sobrenombre de Musa adquirido por Q. Pomponio es indicativo claro de su preferencia.