domingo, 24 de febrero de 2013

Calendario religioso romano: Regifugium -24 de febrero-


Curioso festival en el que se conmemoraba la huída del último rey de Roma, Tarquinio el soberbio, expulsado por el antiguo senado, lo que dio nacimiento a la República romana. Aunque cabe aclarar que el origen de este festival no estaba exento de cierta controversia ya desde tiempos antiguos, tan dudosa era su propia instauración.

Según Ovidio o Verrio Flaco, fue instituido por y como se ha descrito anteriormente, otros, sin embargo, como Plutarco, aseguran que no tiene relación alguna con la expulsión de Tarquinio el soberbio –indudable hecho histórico-.

Rex Sacrorum
Existe en Roma la figura sacerdotal del Rex Sacrorum, creada para suplir los deberes religiosos de la realeza romana. Este sacerdote se encargaba de llevar a cabo los sacrificios propios de los reyes, siendo uno de los grandes sacerdotes del Estado romano. Debe tenerse en cuenta que los romanos pese a sus innovaciones en religión también eran muy conservadores, por lo tanto, aunque en tiempos de la República careciesen de la figura real, los sacrificios y ritos no podían obviarse negligentemente. Se creaba un cargo sacerdotal ex profeso para ello: el Rex sacrorum.

Este sacerdote tenía prohibidos los vínculos políticos, cívicos o militares, teniendo vedada la entrada en la comitia. Sin embargo, según tradición debía realizar algunos ritos en tal foro o plaza pública. Por ello debía acudir a ese lugar para realizar tales ritos y sacrificios. Tras realizar el último sacrificio “huía” teatralmente en lo que se conocía como el “quando Rex comitiavit fas”, o bien, “quando Rex comitio fugit”, esto es, la huída del rey sagrado de la comitia. No era raro que fuese perseguido por una entusiasta multitud plebeya hasta que abandonase la plaza.

Entonces, su origen y naturaleza son…
Debido a las similares circunstancias se confundía –y sucede hoy día- el origen y naturaleza de tal festival. ¿El origen es la expulsión de Tarquinio?, o ¿es la huída del Rex Sacrorum de la comitia, pese a suplir precisamente a la realeza? No cabe olvidar que el nombre del festival simplemente significa “la huída del Rey”.

Los autores modernos se decantan más por la segunda opción, aunque con algunas variaciones, haciendo hincapié en que el rito podía ser tan antiguo y primitivo que en realidad podía simplemente recrear algún tipo de carrera sagrada y anual que debían realizar los reyes en el Lacio. Carrera que si perdía podía acarrear la muerte ritual del rey y la designación de su sucesor –obviamente, el que le vencía en tal lid atlética-.

Nota del autor
Según algunas fuentes, durante este festival participaban los salii, sacerdotes asociados a Marte, pero no existe confirmación al respecto. En teoría asistirían al Rex Sacrorum durante los sacrificios, siendo de carácter apotropaico –contra males diversos y daemonii-, o bien se trataría del sacrificio de un animal que actuaba como símbolo de los males de la ciudad, siendo sacrificado para que estos fuesen eliminados.

2 comentarios:

Archimago dijo...

Pues sí que es curioso, toda Roma persiguiendo a una persona por la plaza. Los recién llegados a Roma se quedarían a cuadros al ver eso XD

Por cierto, que la historia de Tarquinio el Soberbio es de mis preferidas. La leí de Tito Livio, y ríete tú de El Señor de los Anillos, es mucho más emocionante que la obra de Tolkien y no falta el elemento fantástico en pequeñitas dosis. De hecho, gracias al personaje de Bruto, entendí mucho mejor al Bruto de la serie Roma, y el enorme peso de la responsabilidad que para él tenía el ser descendiente del salvador del pueblo romano.

Adrián T. Rodríguez dijo...

Ave Pablo
Sí, tenía que ser muy teatral e impresionante, especialmente para los turistas de aquella época –que no eran pocos… igual tengo que escribir una entrada sobre el paleoturismo :)-.

Creo que en la serie se entiende la pesada responsabilidad histórica de Bruto. Era demasiado, y lógico que le sobrepasase. Tuvo que ser terrible para el ser humano que lo vivió :(.

La historia de Roma está llena de curiosidades. Por ejemplo, el romano que decapitó a Pompeyo en Egipto se llamaba Lucio Septimio… el mismo nombre del futuro emperador Lucio Septimio Severo. Tal aprecio le tenía este emperador a Pompeyo, al que admiraba sobremanera, que le erigió una estatua como “disculpa” al Magno por el simple hecho de que su asesino coincidiese en nombre.:)