miércoles, 2 de enero de 2013

Calendario religioso romano: Compitalia -principios de enero-

Uno de los grandes festivales romanos e italianos, ofrecidos en honor a las deidades de las encrucijadas y cruces en las ciudades y otras poblaciones, los lares compitales. De hecho, compitum en latín significa precisamente “cruce, encrucijada”.
Estas divinidades consideradas domésticas y públicas, presiden las encrucijadas en las ciudades y poblados, dándoles un carácter sagrado y cargado de cierta naturaleza supersticiosa –las encrucijadas tienen para la mentalidad romana un matiz sobrenatural y mágico-. En cada encrucijada de importancia se erige un busto a estas divinidades, así como una pequeña capilla.
Son el centro del festival de las Compitalia, en la cual los esclavos los engalanan con flores, ofreciéndoles dulces con miel, cabezas de ajo y amapolas. Para los esclavos domésticos este festival es particularmente importante, pues estas divinidades protegen los hogares en las ciudades –por muy esclavo que sean, también son sus hogares-. Es día de fiesta para ellos, librando de sus trabajos cotidianos. Cada grupo de esclavos en sus barrios organizan banquetes según sus posibilidades económicas.

Magistri vici y las collegia compitalicia
El festival está presidido por los magistri vici –magistrados de los barrios, dos libertos escogidos por cada barrio, siendo un cargo de gran prestigio-. Durante la fiesta los magistri pueden ataviarse de la toga praetexta, además de tener la protección de dos lictores, un honor inusual para un liberto.
Los esclavos y libertos tienen permiso para unirse en las llamadas collegia compitalicia, asociaciones privadas cuya función principal es organizar el festival, aunque muchos lo emplean como lugar habitual de reunión y sede social. Los esclavos tienen pocas oportunidades de asociarse y no desaprovechan estas collegia.

Mania, sacrificios humanos y muñecos de lana
Se considera que la madre de estos lares compitales es la diosa Mania –divinización de la locura-. Por ello se ponen en la puerta principal de cada hogar muñecos representando hombres y mujeres, elaborados en lana, como sustitución de sacrificios humanos –en teoría un niño de cada hogar-.
Los esclavos además realizan humildes peticiones a los lares y Mania, los cuales suelen contentarse con estas bromas y súplicas.

Un poco de historia
Este festival fue instaurado por el rey Tarquinio Prisco (616-578), en honor al nacimiento de su hijo Servio Tulio, tal y como relata el historiador Dionisio de Halicarnaso. También se dice que Tarquinio el Soberbio, último de los reyes en Roma, sacrificaba niños en las Compitalia, en honor a la diosa Mania. Práctica que fue abolida tras la expulsión de este macabro y brutal rey, sustituyéndose por el “sacrificio” de cabezas de ajo y amapolas.
El festival durante años gozó de prestigio y cierto boato popular, estando asociado a los juegos públicos, hasta que el senado los desvinculó de los mismos en el 68 a. n. e.
Sin embargo, el festival siguió celebrándose hasta las guerras civiles que asolaron la República.
Fueron reinstaurados por Augusto, aunque sustituyendo los lares compitales por los propios, ya que el emperador era ahora el pater patriae, el padre de la patria. Desde ese momento se sustituyen los magistri vici y se les denomina magistri augustales, escogidos entre los libertos. Para todos, pese a llamarse ahora lares augustales, siguen siendo los anteriores lares compitales, sin ninguna o escasa diferencia.

¿Cuándo se realiza este festival?
Es difícil precisarlo. Todos los historiadores –modernos y antiguos- coinciden en situarlo a principios de enero, poco después de las Saturnalias. Algunos aseguran que la fecha exacta es durante las calendas de enero -1 de enero-, y otros que el IV ante nonas –2 de enero-.

La Compitalia se considera asociada a las feriae conceptivae, festivales anuales presididos por un magistrado o un sacerdote –que a menudo son equivalentes-, como podrían ser las Lupercalia o las Saturnalia.

2 comentarios:

Lord Tzimize dijo...

Desde ayer esta etiqueta queda enlazada en mi blog. Estupendo contenido, y buen trabajo si masmenos vamos a tener una entrada de este tipo cada día. Ojalá no te flaquee la constancia!

Adrián T. Rodríguez dijo...

Ave
Sí, espero no desfallecer. Calculo que son más de ochenta festivales. Lo intentaré. De todas formas, muchas de las entradas serán muy cortitas. ;)