jueves, 6 de abril de 2017

Calendario religioso romano: October Equus –15 de octubre-


Carreras en honor a Marte, y posterior sacrificio del caballo ganador, siendo uno de los festivales más antiguos y llamativos de Roma.

Desacreditando el origen troyano del festival
Algunos autores griegos, especialmente Timeo, consideran que el origen del festival se remonta a la guerra de Troya. Cierto es que no pocos eruditos romanos y no pocas familias romanas de antigua raigambre, vinculan la fundación de Roma con los troyanos huidos a Italia. Por lo tanto, el fatídico Caballo de Troya, maldito regalo de los aqueos, fue la perdición de la gran Ilión; y, por extensión generacional, una ignominiosa trampa para los propios romanos como descendientes de los troyanos. Consideran, por ello, que en el october equus se sacrifica a un caballo como “castigo” por aquella afrenta bélica.
Polibio, en sus Historias XII, lo desmiente con sencillez: “Timeo, dice que los romanos conmemoran todavía hoy, en un día determinado, la caída de Troya y que arrojan lanzas contra un caballo de guerra en un sitio denominado «el Campo», lo cual se explica porque la toma de Troya se efectuó por medio de un caballo de madera. ¡He aquí lo más pueril! Según esta explicación deberíamos llamar a todos los bárbaros descendientes de los troyanos; en efecto: todos los bárbaros, o al menos en su gran mayoría, siempre que han de iniciar una guerra o han de arriesgarse contra alguien jugándose el todo por el todo sacrifican un caballo y conjeturan el futuro por el modo como se desploma la bestia. Pienso que, en este aspecto de su irreflexión, Timeo evidencia no sólo ignorancia, sino también, y en grado mayor aún, impertinencia: del hecho de que los romanos sacrifican un caballo ha deducido directamente que lo hacen por su creencia de que Troya fue conquistada por la argucia del caballo.”

Otro autor, Festo, nos detalla algo el festival y, nuevamente, desmiente su origen troyano: “Caballo de octubre: se llama así al que es sacrificado anualmente en honor de Marte, en el Campo de Marte en el mes de octubre, el caballo derecho de la biga victoriosa en una carrera. Por su cabeza solía producirse una pelea muy violenta entre los de la Subura y los de la Vía Sacra. Estos últimos pretendían fijarla a los muros de la Regia; aquello, a la torre Mamilia. Y la cola del mismo caballo se lleva con gran rapidez a la Regia, para que de ella gotee la sangre sobre el hogar, para ser empleada en ritos de la divinidad. Dicen que esta víctima se inmola en honor a Marte, dios de la guerra y no, como cree el vulgo, porque se vengaran sobre él, ya que los romanos son oriundos de Troya, y los troyanos fueron capturados mediante la efigie de un caballo.”

Apuntes sobre el festival, según Plutarco
Gracias a sus preguntas en sus Cuestiones romanas (97), nos detalla algo más el festival: “¿Por qué en las idus de diciembre –lapsus del autor, ya que se trata de octubre-, cuando se celebran las carreras de carros, el caballo del lado derecho del tiro del carro vencedor es sacrificado a Marte y, después, se le corta la cola, se lleva a la zona llamada Regia y se salpica de su sangre el altar, mientras que unos que bajan de la llamada Vía Sacra y otros de la Subura se pelean por su cabeza?
¿Acaso, según algunos dice, castigan a un caballo por considerar que Troya había sido tomada por un caballo, porque, en verdad, son: «ilustres vástagos de los troyanos mezclados con hijos de los latinos»?
¿O porque el caballo es fogoso, belicoso y marcial y sacrifican a los dioses lo que les es particularmente afecto y apropiado, y el vencedor en las carreras es sacrificado, por ser Marte la divinidad específica de la victoria y el poder?
¿O, más bien, porque la obra de la divinidad es firme y quienes permanecen en sus puestos vencen a los que no permanecen y huyen, y la velocidad es castigada como recurso de cobardía y enseñan simbólicamente que no hay salvación para quienes huyen?

¿Cuál es el origen del festival?
Se desconoce con exactitud, pero debido a su conexión con otros festivales –como las Parilia-, se estima que se remonta a la misma fundación de la ciudad. Además, el sacrificio de un caballo y su guirnalda de panes –como se explica más adelante-, nos muestra a un Marte arcaico, vinculado al campo, antes de convertirse en un dios de naturaleza más bélica.
Por lo tanto, se trata de un festival de purificación guerrera –las tropas tradicionalmente regresaban de la guerra por esas fechas- y agrícola, simbolizando los panes, fruto del cereal, como el logro de mantener los campos sembrados libres de enemigos.
Ya desde antiguo nadie se atrevía a poner fecha exacta al festival, ni nombrar un fundador con nombre propio.

La carrera y el sacrificio
Se realiza en el Campo de Marte una carrera de bigas –carros tirados por dos caballos-. Es posible que el sitio concreto de la carrera sea el llamado Trigarium, en la zona noroeste del Campo de Marte, fuera del pomoerium, el límite sagrado de la ciudad.
De la biga ganadora, se escoge al caballo de la derecha para ser sacrificado. El caballo situado en esa posición es, debido a la naturaleza de la carrera, el más fuerte y veloz.
Al caballo se le sacrifica, en un lugar denominado ad Nixas, con una lanza sagrada consagrada a Marte, guardada en la Regia. Se trata de un arma ritual que simboliza a la misma deidad. Aunque no lo sabemos con certeza, es muy posible que el oficiante sea el flamen martialis, acompañado de los pontífices. Tras el sacrificio se cortan la cabeza y la cola del caballo.

Caput acris equi
La cabeza es motivo de dura disputa. Dos barrios luchan por ella, en una contienda casi bélica: los habitantes de la Vía Sacra y los de la Subura. Si ganan los primeros, la cabeza se fija en la Regia –antigua residencia de los reyes romanos-; si los segundos logran hacerse con ella, en la torre Mamilia, lugar vinculado a la gens mamilia, que en el pasado estuvo relacionada con Tarquinio el Soberbio, el último rey de Roma.
La cabeza se fija con una lanza –posiblemente la lanza sagrada-, expuesta al público. Una vez allí, se adorna con una guirnalda de panes, como señala Festo: “Rodeaban con panes –como una guirnalda- la cabeza del caballo inmolado durante los idus de octubre en el Campo de Marte, porque este sacrificio se hacía por el éxito de la cosecha, y se inmolaba un caballo mejor que un buey porque un caballo es apropiado para la guerra, el buey para producir la cosecha.”

Es gran motivo de orgullo para el barrio vencedor lograr esta cabeza, arrebatada a sus adversarios tradicionales. Cabeza, además, que adquiere las características propias de un talismán.

Nota del autor: en origen el Campo de Marte era terra regis, terrenos de cultivo pertenecientes a los reyes romanos. Es posible que en los primigenios festivales del caballo de octubre, la cabeza fuese ofrecida al rey como ofrenda religiosa.

Cauda
La cola se coge recién cortada, siendo llevada hasta la Regia en una carrera a pie. Una vez allí, se esparce sangre sobre el altar de Vesta. Existe controversia sobre que es exactamente la cauda, la cola del caballo. Se considera que puede tratarse de un eufemismo para denominar los genitales del animal, del falo; siendo, a mi parecer, lo más plausible. Contiene más sangre que la cola de un caballo, haciendo posible al corredor llegar hasta el altar y esparcir algunas gotas sobre el mismo. Además, la simbología del falo está relacionada con la fertilidad, siendo a su vez un elemento apotropaico, un talismán contra el mal de ojo.

Suffimen
Con la sangre del caballo sacrificado, junto a otros elementos rituales, se elabora un sahumerio de gran importancia para la religión romana. Ovidio, en sus Fasti IV, nos detalla someramente los ingredientes del suffimen: “Los materiales para ese sahumerio serán la sangre de un caballo y la ceniza de un ternero; el tercer ingrediente, el tallo vacío de un haba dura”.
Se trata, concretamente, de un producto sagrado elaborado por las vestales, mezclando las cenizas provenientes de los fetos de las vacas sacrificadas durante la Fordicidia, la sangre proveniente del caballo sacrificado durante el October Equus, y las cenizas de vainas de habas.

Nota del autor: sin embargo, no pocos autores modernos consideran que el caballo mencionado por Ovidio no es el sacrificado en el October Equus, tratándose de otro diferente, mutilado expresamente para la elaboración del suffimen.

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