miércoles, 15 de mayo de 2013

Calendario religioso romano: Armilustrium -19 de marzo y 19 de octubre-


Festival de purificación y lustración de las armas, celebrado en el monte Aventino –al sur de Roma-, donde se hallaba el vicus armilustri. Aquí se encontraba un lugar que se denominaba precisamente Armilustrium, justo al sur del templo a Juno Regina, pero fuera del sagrado pomoerium.

El Armilustrium
Recinto amurallado pero amplio, rodeado de pórticos con escenas marciales y los restos de numerosos botines de guerra arrancados a los enemigos, los cuales podían ser admirados por los ciudadanos romanos. El centro estaba dominado por un magnífico altar dedicado a Marte, al cual rara vez no se le ofrendaban sacrificios –sin importar en demasía la fecha-. En una de sus esquinas, donde se hallaban las murallas más antiguas, yacía la tumba del rey sabino Tito Tacio, bajo la sombra de un vetusto roble.

Festivales bianuales
De carácter bianual, el primero, celebrado en marzo, daba inicio al comienzo del año “bélico. El segundo, en octubre, daba por finalizado el tiempo de las campañas militares. Obviamente, estos meses estaban cargados de simbolismo militar.

Nota del autor: Comitium
Según algunos historiadores y arqueólogos, el festival de marzo no se celebraba en el Armilustrium, sino en el Comitium, en la esquina noroeste del foro romano.

El festival en el Armilustrium
Los salii, sacerdotes de Marte, purificaban las armas dando fin al año bélico –junto al tubilustrium-, mientras se tañían las tubae, trompetas empleadas en las guerras y ritos religiosos. Ejecutaban con sus lanzas y escudos una danza arcaica y extraña, acompañada de un cántico cuyo significado ya se perdía para los romanos. Si existían botines de guerra, eran exhibidos en el lugar.

Al lugar acudían multitud de soldados completamente pertrechados para la guerra, como si pasasen revista ante el propio Marte. Todo un espectáculo.

La idea de tal festival y rito, además de dar como terminadas las campañas al llegar el invierno, era la purificación de las armas manchadas simbólicamente con la sangre de los enemigos caídos en la guerra. Los romanos, supersticiosos con aquello vinculado a la muerte y la sangre, se protegían de este modo de cualquier mismas o mancha de índole religiosa o mágica, si es que puede denominarse de ese modo.

Decadencia del festival
Con la expansión de Roma por Italia y la conquista de su imperio, las tropas se fueron estacionando en las lejanas fronteras, por lo que este festival fue perdiendo algo de su lustre, pues las tropas ciudadanas que acudían en multitud dejaron de hacerlo en tan gran número. El espectáculo se deslucía y el interés de los ciudadanos también.