
Hace poco ha salido una nueva reseña sobre el Arcana, en este caso de la mano de los chicos del podcast No Es País Para Pejotas -podcast que escucho asiduamente-.
En unos veinte minutos Álvaro Lomán resume su particular y singular opinión sobre el juego. Como no puede ser de otra manera, mi opinión difiere de la suya en varios asuntos, en otros coincido. El mundo sería muy aburrido si todos pensásemos de igual forma. Aprovecho la ocasión y doy mi impresión sobre algunas cuestiones comentadas en la reseña sin más ánimo que ese, dar mi opinión:
Se comenta algo sobre la fiabilidad de la documentación histórica del Arcana, ya que es normal que se tengan dudas sobre si el autor se ha documentado sobre este maravilloso periodo histórico que es la antigüedad clásica. Tal y como comenta Néstor Bolaños, puedo asegurar que los datos históricos no son un “invento” mío, ni nada por el estilo. Soy habitual lector de obras clásicas, así como de multitud de libros de historia serios y avalados por expertos en el tema: los datos son fiables. No soy gran amante de la documentación que puede encontrarse en páginas web como la Wikipedia. Son una buena guía como inicio pero poco fiables a la larga.
Otro asunto es la opinión de Álvaro sobre el sistema de combate del Arcana. Puedo decir que llevo años jugando y ningún jugador se me ha quejado sobre la “lentitud” de los combates y menos aún sobre su complejidad. No comprendo donde puede estribar la dificultad de tirar dos dados y sumar un parámetro que se escribe en la hoja de personaje –no se tiene que saber de memoria o buscar en el manual-. Y por cierto, el daño no se tira.
Curiosamente, en el combate lo único que yo mismo puedo ver como una “dificultad” es que la suma de la tirada y las habilidades de combate en ocasiones pueden ser altas debido al capicúa, y sumar estas cantidades a veces puede entorpecer.
Respecto al alcance de las armas, mea culpa. Aquí si que he cometido un fallo, ya que se encuentra en el Libro de la Penumbra al explicar la realización de las numinae. Error que no corregí con la división del manual en tres tomos.
El combate en Arcana intenta, dentro de las limitaciones de un juego de rol, en ser realista. Álvaro comenta que le parece contradictorio que en el juego se diga que al jugador que interprete durante el combate se le pueda premiar con un positivo en las tiradas de combate… Es un juego de rol: toda acción puede y debe premiarse por interpretar. No entiendo como puede ser contradictorio. Tengo que confesar que esta afirmación me ha sorprendido un poco.
Sobre las cualidades Álvaro afirma que están mal elaboradas y que algunas de ellas son mejores que otras. Llega a afirmar que el “90% de las cualidades sobran”. Que decir que esto me parece simplemente una barbaridad. Imagino que simplemente no le gustan este tipo de sistemas ya que esta afirmación no me parece muy acertada. Creo que se trata de una valoración personal poco objetiva. Bueno, tendré que eliminar unas noventa cualidades, y dejar unas diez :).
Algunas cualidades dan puntos de desarrollo y similares. Se comenta que estas sobran. No lo creo: a muchos jugadores les gusta ponerse este tipo de ayudas. Yo no soy amante de utilizarlas en mis personajes –en ningún juego-, pero otros jugadores si lo hacen. Además, cualidades como Académico o Vida en los bajos fondos no solo dan puntos en habilidades. También determinan lo “metido” que está el personaje en ese mundo. Se trata de una cuestión de trasfondo, de darle vida al personaje.
¿Algunas cualidades están desequilibradas? Claro, es que no puede ser de otra manera, y doy la razón de ello. La variedad de las cualidades en el Arcana no están encaminadas en impedir a los jugadores “mushkin” su astuto trasiego para encontrar la combinación perfecta que produzca el arma más mortífera o su equivalente: este tipo de jugador no me interesa en absoluto. En Arcana las cualidades cumplen una función sencilla: primar al jugador que guste de la interpretación y desarrollar la personalidad de su personaje. Por ello las cualidades son variadas. Algo que si debería hacer respecto a ellas es ampliarlas y detallarlas en mayor profundidad. Tiempo al tiempo.
Sobre el Destino y el Carácter. Pues no lo “saqué de ningún lado”. Explico la procedencia e invención de tales parámetros.
En unos veinte minutos Álvaro Lomán resume su particular y singular opinión sobre el juego. Como no puede ser de otra manera, mi opinión difiere de la suya en varios asuntos, en otros coincido. El mundo sería muy aburrido si todos pensásemos de igual forma. Aprovecho la ocasión y doy mi impresión sobre algunas cuestiones comentadas en la reseña sin más ánimo que ese, dar mi opinión:
Se comenta algo sobre la fiabilidad de la documentación histórica del Arcana, ya que es normal que se tengan dudas sobre si el autor se ha documentado sobre este maravilloso periodo histórico que es la antigüedad clásica. Tal y como comenta Néstor Bolaños, puedo asegurar que los datos históricos no son un “invento” mío, ni nada por el estilo. Soy habitual lector de obras clásicas, así como de multitud de libros de historia serios y avalados por expertos en el tema: los datos son fiables. No soy gran amante de la documentación que puede encontrarse en páginas web como la Wikipedia. Son una buena guía como inicio pero poco fiables a la larga.
Otro asunto es la opinión de Álvaro sobre el sistema de combate del Arcana. Puedo decir que llevo años jugando y ningún jugador se me ha quejado sobre la “lentitud” de los combates y menos aún sobre su complejidad. No comprendo donde puede estribar la dificultad de tirar dos dados y sumar un parámetro que se escribe en la hoja de personaje –no se tiene que saber de memoria o buscar en el manual-. Y por cierto, el daño no se tira.
Curiosamente, en el combate lo único que yo mismo puedo ver como una “dificultad” es que la suma de la tirada y las habilidades de combate en ocasiones pueden ser altas debido al capicúa, y sumar estas cantidades a veces puede entorpecer.
Respecto al alcance de las armas, mea culpa. Aquí si que he cometido un fallo, ya que se encuentra en el Libro de la Penumbra al explicar la realización de las numinae. Error que no corregí con la división del manual en tres tomos.
El combate en Arcana intenta, dentro de las limitaciones de un juego de rol, en ser realista. Álvaro comenta que le parece contradictorio que en el juego se diga que al jugador que interprete durante el combate se le pueda premiar con un positivo en las tiradas de combate… Es un juego de rol: toda acción puede y debe premiarse por interpretar. No entiendo como puede ser contradictorio. Tengo que confesar que esta afirmación me ha sorprendido un poco.
Sobre las cualidades Álvaro afirma que están mal elaboradas y que algunas de ellas son mejores que otras. Llega a afirmar que el “90% de las cualidades sobran”. Que decir que esto me parece simplemente una barbaridad. Imagino que simplemente no le gustan este tipo de sistemas ya que esta afirmación no me parece muy acertada. Creo que se trata de una valoración personal poco objetiva. Bueno, tendré que eliminar unas noventa cualidades, y dejar unas diez :).
Algunas cualidades dan puntos de desarrollo y similares. Se comenta que estas sobran. No lo creo: a muchos jugadores les gusta ponerse este tipo de ayudas. Yo no soy amante de utilizarlas en mis personajes –en ningún juego-, pero otros jugadores si lo hacen. Además, cualidades como Académico o Vida en los bajos fondos no solo dan puntos en habilidades. También determinan lo “metido” que está el personaje en ese mundo. Se trata de una cuestión de trasfondo, de darle vida al personaje.
¿Algunas cualidades están desequilibradas? Claro, es que no puede ser de otra manera, y doy la razón de ello. La variedad de las cualidades en el Arcana no están encaminadas en impedir a los jugadores “mushkin” su astuto trasiego para encontrar la combinación perfecta que produzca el arma más mortífera o su equivalente: este tipo de jugador no me interesa en absoluto. En Arcana las cualidades cumplen una función sencilla: primar al jugador que guste de la interpretación y desarrollar la personalidad de su personaje. Por ello las cualidades son variadas. Algo que si debería hacer respecto a ellas es ampliarlas y detallarlas en mayor profundidad. Tiempo al tiempo.
Sobre el Destino y el Carácter. Pues no lo “saqué de ningún lado”. Explico la procedencia e invención de tales parámetros.
En un juego en el cual los dioses y héroes existen, el destino es una cuestión importante que tiene influencia en el mundo. El destino se abre camino. ¿Por qué no todo el mundo posee este rasgo? Tras estudiar un poco de filosofía al respecto una corriente afirmaba que la vida está determinada y otra que no. A partir de ahí y de cavilar un poco, nació este parámetro optativo.
El carácter. En el mundo romano la personalidad de una persona tiene una gran importancia: incluso existe una ciencia antigua conocida como fisiognomía relacionada con la personalidad y su influencia en el físico de una persona, llegando a determinar cuestiones de su futuro. El carácter puede llegar a ser utilizado en un juicio como “prueba” a favor del acusado. Por todo ello puede llegar a proteger a una persona incluso contra poderes sobrenaturales –el carácter y el genius están muy unidos-. Tras leer otros libros sobre este asunto, ideé los rasgos de carácter, aunque me hubiese gustado desarrollarlos un poco más.
Para terminar, al final se comenta que la “jugabilidad” del Arcana es limitada. Pues no sé que decir al respecto, salvo que llevo años jugando a un juego injugable…
Sin más, un saludo y suerte a No Es País Para Pejotas. Espero no haber sido demasiado crítico o algo por el estilo.
¡Fors Fortuna!
Comentarios
Estoy esperando pillarme el segundo libro por fin... cuando lo testeemos a saco te dare mi resolucion ^^
Gracias a los dos por los comentarios.
Con este artículo sobre la reseña lo único que quiero hacer es dar mi opinión sin ánimo de polémica –no me va el rollo “salsa rosa”-, especialmente cuando se trata de mi trabajo creativo que su esfuerzo lleva, esfuerzo que una crítica no requiere.
Imagino que como autor tengo derecho a opinar con reseñas en las que no estoy de acuerdo –que conste que digo opinar no censurar-. Libertad de expresión tanto por mi parte como por parte de Álvaro que tiene todo el derecho del mundo a expresarse.
Al fin y al cabo una reseña no es más que una opinión que cada uno debe valorar como crea.
Te pido disculpas por los dolores de estomago que te podamos haber ocasionado.
la opinion de Alvaro (y mia) ha sido subjetiva y aunque no lo haya parecido, bien intencionada.
No dudamos de tu trabajo ni esfuerzo y consideramos que el Arcana es un gran trabajo.
A ver si un dia coincidimos para poder hablar del asunto sin malos rollismos. y poder explicarte lo del 90 % que no es tan feo como parece.
un abrazo
Néstor Bolaños
Puedes estar tranquilo. Mi opinión la expongo en este mismo artículo. Álvaro y tú tenéis todo el derecho a reseñar y opinar sobre el Arcana.
Lo único que me preocupa de este asunto es que se salga de “madre”. Creo que me conoces un poco y sabes que soy un tío tranquilo. Me gusta hablar y razonar las cosas siempre dentro de un orden.
Coméntale a Álvaro que estoy yendo al gimnasio y que ya encontraré su domicilio…:)
Un saludo y recuerda que soy uno de los asiduos de No es País para Pejotas.