
Ha caído en mi poder un manuscrito que solo debe ser visto por unos pocos elegidos. Tal documento versa sobre asuntos que no pueden siquiera nombrarse, y mucho menos escribirse, ya que está prohibido divulgarlos por las autoridades. Aún arriesgando mi propia vida pero amparado en el anonimato me atrevo a recomendar este libro sobre la censura. Escrito por Luis Gil –seguro que bajo seudónimo- durante la época de la dictadura, curiosamente pudo pasar la censura gracias a la astucia de este gran filólogo. Estos son los absurdos de la historia. Un libro sobre la censura que no tiene grandes problemas para pasar la férrea censura de una dictadura.
Escrito de forma amena y magistral, es todo un estudio sobre el tema. Repleto de anécdotas y datos sumamente interesantes sobre las preocupaciones de aquellos hombres que el tiempo y el poder silenciaron injustamente.
Consta de diversos capítulos que nos hacen viajar desde Grecia hasta la antigüedad tardía. Una lectura que recomiendo encarecidamente.
Es una buena fuente de información sobre el pensamiento del mundo antiguo aplicable al Arcana Mvndi. Aunque esté centrado en la censura tal es la cantidad de información variada que contiene el libro que su lectura es una fuente de ideas.
Y recordad, tal y como menciona Luis Gil al exponer un verso de las Fenicias de Eurípides: “Propio de siervo es no decir lo que se piensa”.
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