lunes, 8 de diciembre de 2008

Breve descripción del mundo antiguo: Sicilia

Isla famosa en la actualidad por la mafia, en realidad es muy poco lo que sabemos de la Sicilia actual, salvo sus tópicos… pues posiblemente sabemos menos sobre la antigüedad de la isla, salvo los viejos tópicos: la ciudad de Siracusa, las “máquinas” de Arquímedes y algo sobre las guerras púnicas entre romanos y cartagineses.

Con esta breve descripción espero ayudar un poco a los lusitores e Iniciadores del Arcana Mvndi.

Comentar que en estos momentos estoy escribiendo un documento que me gustaría se convirtiese en un futuro complemento geográfico para el juego. Espero que la diosa Fortuna no me sea esquiva y en un futuro Sombras de Sicilia sea una realidad que todos podamos disfrutar. Y para muestra un botón: aquí pongo parte de la introducción –aún por corregir y ampliar- como breve descripción de la isla.

Dicen que Sicilia es tierra fecunda en monstruos y leyendas, en historias de héroes y que en su antiguo seno se esconden tesoros olvidados por dueños ya hace tiempo muertos, asesinados por su codicia o perdidos por el tiempo que todo lo confunde y complica. Y yo digo que todo esto es cierto, y aún más, aseguro que este fascinante lugar encierra secretos mayores, más peligrosos y por supuesto, excitantes y atrayentes. Podríamos empezar por enumerar sólo a dos grandes héroes, Ulises y Dédalo. El primero casi perece a manos del temible Polifemo, cíclope de paladar un tanto curioso, pues ¡devoraba humanos! ¡Maldito antropófago! Y como no, además, Ulises estuvo a punto de enloquecer con el canto de las sirenas, que circundan la isla. Pudiendo escapar de Escila y Caribdis… Nuestro segundo héroe, Dédalo, huyendo de Creta, perseguido por Minos, construyó un palacio al rey Kókalos, que le acogió y mandó asesinar al rey cretense con una argucia… pero no desviemos el tema, jovencito, mi lección es de historia, no de leyendas y tonterías. Como iba diciendo, Sicilia, es parte de la Magna Grecia, y sus ciudades pueden vanagloriarse de contarse entre las más importantes de entre los griegos, especialmente Siracusa y Agrigento…
-Agatocles de Tauromenio, sabio historiador y profesor en Messina, experto sobre Sicilia.

Sicilia, cruce de caminos
Aunque no destaca por su gran tamaño comparándola con islas como Britania o Hibernia, no mucho mayor que Sardinia, Sicilia está localizada prácticamente en el centro del Mediterráneo, a medio camino entre Italia y África, lo que determinará gran parte de su historia. Tal y como cuenta Estrabón respecto a la distancia con África: “Desde el cabo Lilibeo se da la distancia más corta hasta Libia –África-, con mil quinientos estadios hasta la región de Cartago. Se dice que en este lugar, desde un observatorio, un hombre de aguda visión informó a los de la ciudad de Lilibeo del número de barcos que habían partido de Cartago”.

Sicilia ha sido invadida y poblada hasta ahora por diversas razas y naciones: sicanos, élimos, sículos, púnicos, griegos y romanos, así como esclavos de todas las regiones del Imperio –aunque tras la caída del Imperio otros llegarán, como vándalos, sarracenos, normandos y españoles-. Todos ellos han llegado para quedarse, dejando cada uno sus improntas en el lenguaje, arquitectura y costumbres. Sicilia es fiel reflejo de su historia: invasión, violencia y riqueza. Por ello, Sicilia es asiento de varias culturas muy diferentes entre si: desde las gentes autóctonas, como los sicanos, sículos y élimos, relegados al interior y casi exterminados por las numerosas guerras, como los griegos, que llegados del Oriente, tomaron parte de la isla, así como los fenicios, que aún en época romana habitan el extremo occidental de la isla, conservando sus costumbres e idioma. Por último los romanos, que colonizaron la isla llevando consigo a gran cantidad de itálicos y esclavos procedentes de todas las regiones del Mediterráneo. Sicilia, aunque es cruce de gentes y culturas, conserva su esencia a través del tiempo, haciendo de lo ajeno lo propio.

La Sicilia de finales del siglo II es una tierra en apariencia tranquila, al margen de los grandes acontecimientos políticos o de la guerra que afecta las fronteras del Imperio, o de la futura guerra civil entre los pretendientes al principado. Aunque tranquila no son pocos las salteadores en su interior, antiguos pastores y campesinos empobrecidos por los despóticos honestiores, que desde las montañas acosan a los viajeros en los caminos, aldeas, e incluso ciudades.

Su riqueza hace de la isla un imán para muchos que desean enriquecerse, además son multitud los tesoros mitológicos que encierra. Sicilia es uno de los graneros del Imperio, junto con África, Egipto e Hispania, pero tiene una ventaja, y es la que más cerca está situada de Roma.

La costa siciliana está poblada por ciudades importantes, destacando Siracusa, Catania, Messina y Panormo –ciudad que dispone además de una pequeña flota destinada a combatir la piratería, mal eterno de los mares-. La ciudad más poderosa de Sicilia es con diferencia Siracusa, influenciando con su activo puerto, comercio y riqueza los entresijos de la isla. Dos grandes santuarios dominan la isla, Enna y Érix. El primero dedicado a Deméter y Prosérpina, y el segundo a Venus Ericina. Ambos son lugares ricos y muy visitados.

El interior está cuajado de latifundios y villas poseídos por ricos senadores, caballeros y comerciantes, los cuales disfrutan de los agradables veranos y suaves inviernos en sus dominios. El bosque –mucho más denso y extenso que el actual- cubre gran parte de los montes Nebrodes, al noroeste, ocultando a numerosos merodeadores y seres que rara vez se muestran a la luz. Ríos como el Himera, el Halycus y el Symethus bañan la tierra, permitiendo que extensos campos arados den sus cosechas de cereales, así como los árboles sus frutos.

Nombres de la isla
A lo largo de los siglos la isla de Sicilia ha tenido diversos nombres: Trinacia, Trinacria, Sicania, Sikelia y finalmente Sicilia.

El más antiguo, Trinacia, nombrada por Homero, como la isla en la que se encontraban los rebaños de bueyes de Helios –los cuales fueron devorados por los compañeros de Ulises en su estancia en la isla-. El nombre está relacionado con la palabra griega “thrinax”, tridente, y por lo tanto con Posidón.

Los geógrafos más antiguos la identifican como Trinacria, haciendo referencia a su forma triangular, significando “tres cabos o promontorios”, siendo estos el cabo Lilibeo orientado al occidente, el cabo Pelorias frente a Italia, formando parte del estrecho de Sicilia, y por último, el cabo Pachynus, situado al este. En ocasiones, los geógrafos del Imperio todavía la identifican con esta denominación arcaica, en vez de Sicilia. A su vez, este arcaísmo es utilizado por los poetas latinos.

Los sicanos, llegados a la isla durante el tercer milenio y asentados en el oeste de la isla, la denominaban Sicania. Tras numerosos siglos los sículos –síkeloi en griego- fueron expulsados de Italia, y tras vencer a los sicanos, se asentaron en el sur y este de la isla, pasando a denominarse Sikelia en griego, y Sicilia en latín.

Símbolos de la isla
Tanto en monedas como esculturas y pinturas, a Sicilia se le representa con diferentes figuras, desde el tridente de Neptuno, la hoz de Saturno, un torbellino formado por tres piernas, o la cuadriga de Siracusa. Pero el símbolo más importante de Sicilia es Medusa, rodeada de espigas, ceñida por la cintura por dos serpientes y triskeles.

El triskelion
El símbolo y representación más antiguo de Sicilia: tres piernas unidas, partiendo y unidas por un centro, simulando una espiral. Este símbolo no tiene una única interpretación, y menos en Sicilia. Puede representar un laberinto, concebido con la forma espiral del triskele; al Sol, ya que la propia espiral invoca los poderes solares; a la propia isla, ya que ésta, debido a su forma, tiene forma triangular, limitada por los cabos Lilibeo, Pelorias y Pachynus; también representa los poderes ctónicos de la tierra, personificados en la isla por la gorgona Medusa y por Perséfone. Numerosos tiranos y reyes de Sicilia utilizaron este símbolo en sus monedas, ya que en si representa a la isla.

Los severo, gobernadores de Sicilia (186-190)
Durante los años 186 y 188, el gobernador de Sicilia fue Septimio Geta, hermano mayor del futuro emperador Septimio Severo. Tras él, su hermano, por sorteo, le toca gobernar esta provincia. ¿Casualidad? Los dos severos marcan la vida de Sicilia durante casi un lustro. Por ello, cuando Severo llega a la isla, su hermano ya tiene organizado para él su propia “corte”.

Julia Domna, mujer de Severo, tiene a su segundo hijo, Geta, a principios del 189, por lo que se retrasa la llegada del gobernador hasta el verano de ese año. Junto a este recién nacido, viaja su hermano Bassiano, el futuro emperador Caracalla, ahora un niño de apenas dos años. La familia de Severo incluye otros familiares y acompañantes, por lo que su llegada asemeja a la de una comitiva oriental. Su familia es de origen púnico, y la de Julia Domna es siria. Un verdadero contraste con la vida al más puro estilo griego de Siracusa. Lujo, colorido en ropajes, lenguas arameas y fenicias en la ciudad tras tantos siglos. Esto crea algunas suspicacias al principio, pero Julia Domna pronto maravilla a los ciudadanos de la misma con su buen hacer.

En la isla la familia vive tranquilamente, gobernando con seriedad. Severo busca tras el gobierno de Sicilia, obtener el consulado, el cual logra tras hacer un suntuoso “regalo” a Cleandro, el prefecto del pretorio.

Por lo tanto Sicilia está gobernada a finales del siglo II por Septimio Severo, el que será el futuro emperador… ¿Cuáles serán las intrigas y aventuras relacionadas con este poderoso honestior en la isla y futuro gobernante del mundo romano?

3 comentarios:

Padre Esperanza dijo...

ey, quizas este enlace te resulte curioso.

no se cuanto tendra de documentado

un abrazo

nestor bolaños

Aquilifer dijo...

Curioso que los Severos estuvieran ligados al gobierno de Sicilia justo antes de la guerra Civil... si un master quisiera empezar con una campaña de baja intensidad e ir subiendo las apuestas poco a poco quizas esta provincia le pareciera interesante... muy interesante :D

Adrián T. Rodríguez dijo...

Ave
Sicilia será durante unos años “propiedad” de los Severos y de Julia Domna. Curiosamente esta familia tendrá problemas en el lugar por consultar adivinos y otras cuestiones extrañas. Este dato es histórico.

Después de Sicilia terminará recabando en Panonia, dirigiendo varias legiones.

Mi idea es que Sicilia sea el punto de partida de lo que será el evento más importante y determinante en el futuro de los personajes: la guerra civil de los cinco emperadores.

Por ello intentaré que este complemento, que espero vea la luz algún día, tenga una aventura relacionada con este tema.