sábado, 21 de junio de 2008

Ayuda para Iniciadores: las cartas del Tarot como imaginarium para crear partidas (I)


Elaborar partidas para el Arcana cuando la inspiración está de nuestro lado es fácil, como en cualquier juego de rol. La imaginación vuela ligera y aquello que parece inconexo, imágenes y escenas, los antagonistas y sus motivaciones, los secretos y la forma de revelarlos, todo se une en feliz compañía: mis jugadores quedarán contentos, piensa uno.
Pero cuando las Musas son esquivas y se niegan a darnos su preciado regalo, todo se complica. Nada encaja, y nada coherente o útil emerge de nuestra dormida imaginación. A medida que la preocupación y el apremio crecen, se acerca el día de la partida, pensando uno en cómo saciar a los jugadores con una nueva aventura –todo Iniciador sabe que los jugadores son insaciables, siempre deseando ser sorprendidos y maravillados, además la naturaleza les ha dotado de cierto sexto sentido: saben cuando un Iniciador improvisa demasiado. Peligrosa cuestión-.

Pero todo buen Iniciador dispone de recursos para romper el folio en blanco, para alimentar a la mente perezosa. Trucos a nuestra disposición. Uno de ellos es jugar con imágenes y palabras. Esta pequeña ayuda tiene esa función: utilizar algo tan sencillo como las cartas del Tarot como recurso para crear partidas para el Arcana.

El Tarot y Arcana Mundi
Los 22 arcanos mayores del Tarot son un buen recurso si lo adaptamos a nuestras necesidades. Muestran numerosas imágenes y significados que al azar nos ayudarán cuando elaboremos aventuras. Adaptadas al Arcana cada carta representa diferentes aspectos del juego: antagonistas, eventos, cultos, y un largo etcétera tal y como se muestra en cada carta. De este modo cuando no sepas que tipo de antagonista quieres para la aventura solo tienes que escoger tres cartas al azar y ya está: el antagonista aparece en escena. De igual forma con el resto de posibilidades en cada carta.

Aunque es un recurso sencillo, en verdad es muy práctico: la mente solo requiere de un pequeño estímulo para ponerse en marcha. Puedo decir que utilizo métodos de este tipo numerosas veces y casi siempre funciona.

Cómo utilizar este juego de imaginarium
Coge el mazo con las 22 cartas. Barájalas y cuando termines ponlas sobre la mesa. Vuelve a barajarlas de forma que sean un montón caótico sobre el tapete. De esta forma te aseguras que algunas queden en posición normal y otras invertidas.

Coloca el mazo y corta el mismo con la mano izquierda –la sinistra en latín-. Coge tres cartas al azar. Repite la operación las veces que creas necesario –no te olvides de hacer un sacrificio en honor a la diosa Fortuna y otro a las Musas-.

Recuerda que la función de las cartas es ayudar a la elaboración de aventuras. Como Iniciador siéntete libre de adaptar el resultado a tus intereses.

Qué representa cada carta
Adaptadas al juego cada carta hace referencia a diferentes aspectos del mundo romano: desde antagonistas a personajes famosos del siglo II en Roma, eventos, cultos y dioses, seres sobrenaturales y elementos de poder, además de emperadores y lugares, así como constelaciones y planetas. De esta forma los recursos son variados. Se busca la diversidad para que como Iniciador dispongas de una verdadera ayuda.

Aquí tienes una lista de lo que encontrarás en cada carta –posiblemente amplíe la lista poco a poco-:
Antagonistas, eventos, emperadores y personajes famosos, elementos de poder –objetos, libros y lugares mágicos-, seres sobrenaturales, Misterios, cultos y dioses, cielo antiguo –constelaciones, estrellas y planetas, signos zodiacales, provincias y ciudades, lugares comunes –anfiteatro, circo, terma, lupanar, etcétera-.