lunes, 2 de noviembre de 2015

Los filósofos del Pórtico (III)


Cómodo, el gran adversario de los estoicos

SOBRE EL PÓRTICO INMANENTE

El Pórtico a finales del siglo II
Tras la muerte de Marco Aurelio, no son pocos los escolarcas y philosophi que se ven obligados al exilio en Roma. Tiempos poco propicios e incluso mortales, no solo para los estoicos. Teúrgos, goéticos –muchos adivinadores- y otros philosophi abandonan la ciudad y sus alrededores; no así los aduladores y los que no tienen escrúpulo alguno, que prosperan en esos tiempos impíos e inmorales. Todos aquellos relacionados con Marco Aurelio o sus allegados son sospechosos para Cómodo. Al principio se les sugiere la idea; después, a los más recalcitrantes, se les expulsa. A unos pocos se les “invita” al suicidio.
Alejandría, Rodas, Pérgamo, Tarso, Sidón y Seleucia Pieria –puerto de Antioquia- son las ciudades preferentes en las que se refugian los estoicos de Roma, otorgando nueva vida y vigor a los coetus que ya existían en esos lugares. Tres coetus sobresalen del resto –aunque el último por razones inquietantes y singulares-: Alejandría, Rodas y Seleucia.

Scevola Rufo
  • Scevola, el terror de los estoicos
A finales del siglo II, el speculator Scevola Rufo es la pesadilla de los estoicos que osan hollar tierra italiana. Designado por el prefecto del pretorio Cleandro, este agente del servicio secreto político del imperio, busca a todo philosophus que llega a Italia, invitándole a abandonarla. En el caso de negarse, tiene libertad para propiciar su suicidio –y en el caso de los más tozudos, su ejecución-. Scevola cuenta con una sofisticada red de soplones en los puertos italianos, incluyendo aduaneros, marinos de las flotas imperiales e informantes en las tabernas y hospederías. Además, dispone de un contubernio de pretorianos como guardia de corps. Scevola es un antiguo pupilo de Junio Rústico –antiguo maestro de Marco Aurelio-. Conoce muy bien a los estoicos, ya que él mismo lo fue. Este pelirrojo de actitud amable y porte tranquilo, tiene un control absoluto sobre sus emociones.

Algunas expresiones empleadas en referencia a la secta estoica
  • Arcana schola stoica: “Escuela secreta de los estoicos”
  • Coetus/-us: círculo, reunión, asamblea  (de philosophi)
  • Immamens porticum: “Pórtico Inmanente
  • Stoica: doctrina, secta o filosofía de los estoicos
  • Stoice: a la manera de los estoicos
  • Stoicida: discípulo de los estoicos
  • Stoicorum disciplina: la doctrina estoica
  • Stoicus: propio o relativo de los estoicos; un filósofo estoico
  • Stoicum est: “es un principio de los estoicos”

Los tres coetus más importantes de fines del siglo II

Coetus de Alejandría
Liderada por el vitalista e incansable Olimpiodoro, experto en la forma Moral. Respetado en la ciudad, acude con cierta asiduidad a la curia, en la cual declama en cuestiones relacionadas con la moral. Opositor encarnizado de los cristianos en todas sus variantes y sectas. Se dice de él que suele organizar cónclaves secretos con philosophi de otras scholae, en las cuales advierte sobre la llegada de un antiguo adversario a la razón y la virtud.

  • Secretos del Pacto: al parecer, algunos bellatores colaboran estrechamente con este escolarca, buscando unos textos conocidos como Exhortaciones del Cuarto Hermes, las cuales detallan en cierta medida cómo vencer a ese antiguo adversario.

Coetus de Rodas
Este coetus goza del prestigio de la antigüedad, teniendo preeminencia sobre los términos de Asia y la Héllade. Liderado por Escilax, un gran astrónomo, experto en la forma Física. Pragmático, desinteresado en aspectos morales; tal y como puede esperarse por su obsesión estelar, este escolarca tiene la “cabeza en las nubes”. Sin embargo, posee un conocimiento óptimo sobre los antiguos oráculos y profetisas helénicas, así como en el Misterio de Divinatio.

  • Secretos del Pacto: las malas lenguas aseguran que Escilax tiene tratos con las dominae, con las que intercambia información; pero otros lo desmienten, asegurando lo contrario, que estas entorpecen su labor adivinatoria, y que fueron ellas las que le dejaron paralítico, como justa retribución por una antigua afrenta.

Coetus de Seleucia
Liderado por una mujer de abolengo, Fannia Aelia. Una anomalía en todos los sentidos. Esta viuda enseña la doctrina estoica en el ágora de la ciudad, provocando disturbios entre la plebe y las autoridades –que al parecer, la respaldan y protegen-. Siendo Pescennio Niger el gobernador de Siria, los problemas e influencia de Fannia, se han incrementado: goza de las simpatías de Pescennio. Practica y pregona un estoicismo extraño, contaminado de ideas religiosas arcaicas e incluso contradictorias.

  • Secretos del Pacto: según los informantes del Pacto numerosas desapariciones, asesinatos y el demencial fanatismo de algunos philosophi están motivados por Fannia, que parece tener una personalidad demente, ciclotímica y extravagante, aunque no carente de motivación; pero nadie sabe cual es su objetivo.

Un estoico errante y su joven discípulo
Philosophi errantes
La mayoría de los philosophi estoicos son errantes, casi vagabundos, que permanecen algunos meses en un coetus o ciudad, para proseguir su eterno peregrinaje de conocimiento y estilo de vida hasta su muerte.
Los más afortunados logran ser protegidos de familias importantes, instruyendo a los más jóvenes y asistiendo a banquetes nocturnos, en los que charlan y debaten sobre filosofía y la vida en general. Otros, la mayoría, se mezclan con la gente común, incluso gentes de baja condición social, confundidos con estos plebeyos que viven casi como mendigos.

  • Secretos del Pacto: algunos philosophi estoicos son miembros de algunas congregaciones en los términos de la Héllade o Asia. Obviamente, no son teúrgos, pero se les invita por sus cualidades morales y filosóficas, a participar de los ritos religiosos –aunque los consideren superfluos-. Gracias a este intercambio, algunos teúrgos han logrado aprender y realizar formae.

El Pacto Secreto y el Pórtico Inmanente a finales del siglo II
Por su propia naturaleza, el Pórtico es una realidad fragmentada de escolarcas, coetus menores y philosophi errantes. No existe una política común, ni un líder hegemónico o un consejo permanente; y menos aún durante el principado de Cómodo. Quedan lejos los tiempos en los que el Pórtico Inmanente –fundado por Crisipo de Solos- gozaba de cierta solidez.
Desde la perspectiva del Pacto, a finales del siglo II destacan dos escolarcas: Éufrates de Colossae y Marco Laelio. Ambos lideran a la mayoría de los estoicos con su influencia y carisma; y ambos tratan con el Pacto a su manera y estilo. Junto a ellos, los escolarcas de los coetus de Alejandría y Rodas, forman una “tetrarquía” de philosophi.

Éufrates de Colossae: establecido en Pérgamo, donde ha refundado una gran biblioteca –aunque no es rival para la memoria de la antigua y extinta biblioteca de la ciudad-. En ella ha reunido multitud de libros y material diverso sobre la filosofía estoica. En sus últimos tiempos ha coqueteado con el gnosticismo, lo que le ha granjeado la animadversión de muchos estoicos de edad, pero el acercamiento de numerosos jóvenes pupilos curiosos de esta doctrina. Éufrates aúna estoicismo y gnosticismo, comenzando un cisma doctrinal.

  • Secretos del Pacto: Éufrates, desde la perspectiva del Pacto, es un adepto cristiano, y como tal, considerado adversario. Rodeado de otros philosophi y gnósticos, es presa compleja de cazar, siendo además, su posición, ambigua. Es un hombre difícil de catalogar. Algunos teúrgos le defienden, al no considerarle cristiano, sino un estudioso de esta nueva “superstitio”.

Marco Laelio: antiguo epicúreo y vitalis, un hombre experimentado, un sexagenario casi desdentado, que con su mordacidad es capaz de derrotar la dialéctica del más versado y capaz. Por su carácter ha logrado reunir a gran cantidad de jóvenes philosophi, que lo comparan a Crisipo. Es el gran rival de Scevola. Pese a su oposición, reside en Cumas, Italia, donde parece intocable.

  • Secretos del Pacto: al parecer, Laelio es un entusiasta de la antigüedad religiosa romana. No ceja en indagar sobre la realidad de la Roma de los primeros tiempos, convertido en un “arqueólogo” y anticuario. Ha logrado reunir gran cantidad de textos y objetos de gran antigüedad, bien guardados en su casa rústica de Cumas. Se cree protegido de la Sibila  de Cumas, y de los teúrgos que custodian los secretos de este oráculo –Arcana Mvndi Edición Integral página 230-.