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Cómodo, el gran adversario de los estoicos |
SOBRE EL PÓRTICO INMANENTE
El Pórtico a finales del siglo
II
Tras
la muerte de Marco Aurelio, no son pocos los escolarcas y philosophi que se ven obligados al exilio en Roma. Tiempos poco
propicios e incluso mortales, no solo para los estoicos. Teúrgos, goéticos
–muchos adivinadores- y otros philosophi
abandonan la ciudad y sus alrededores; no así los aduladores y los que no
tienen escrúpulo alguno, que prosperan en esos tiempos impíos e inmorales.
Todos aquellos relacionados con Marco Aurelio o sus allegados son sospechosos
para Cómodo. Al principio se les sugiere la idea; después, a los más
recalcitrantes, se les expulsa. A unos pocos se les “invita” al suicidio.
Alejandría,
Rodas, Pérgamo, Tarso, Sidón y Seleucia Pieria –puerto de Antioquia- son las
ciudades preferentes en las que se refugian los estoicos de Roma, otorgando
nueva vida y vigor a los coetus que
ya existían en esos lugares. Tres coetus
sobresalen del resto –aunque el último por razones inquietantes y singulares-:
Alejandría, Rodas y Seleucia.
- Scevola, el terror de los estoicos
A
finales del siglo II, el speculator Scevola Rufo es la pesadilla de los estoicos que osan hollar tierra
italiana. Designado por el prefecto del pretorio Cleandro, este agente del
servicio secreto político del imperio, busca a todo philosophus que llega a Italia, invitándole a abandonarla. En el
caso de negarse, tiene libertad para propiciar su suicidio –y en el caso de los
más tozudos, su ejecución-. Scevola cuenta con una sofisticada red de soplones
en los puertos italianos, incluyendo aduaneros, marinos de las flotas
imperiales e informantes en las tabernas y hospederías. Además, dispone de un
contubernio de pretorianos como guardia de corps. Scevola es un antiguo pupilo
de Junio Rústico –antiguo maestro de Marco Aurelio-. Conoce muy bien a los
estoicos, ya que él mismo lo fue. Este pelirrojo de actitud amable y porte
tranquilo, tiene un control absoluto sobre sus emociones.
Algunas expresiones empleadas
en referencia a la secta estoica
- Arcana
schola stoica: “Escuela secreta de los estoicos”
- Coetus/-us:
círculo, reunión, asamblea (de philosophi)
- Immamens
porticum: “Pórtico Inmanente”
- Stoica:
doctrina, secta o filosofía de los estoicos
- Stoice: a
la manera de los estoicos
- Stoicida:
discípulo de los estoicos
- Stoicorum
disciplina: la doctrina estoica
- Stoicus:
propio o relativo de los estoicos; un filósofo estoico
- Stoicum
est: “es un principio de los estoicos”
Los tres coetus más
importantes de fines del siglo II
Coetus de Alejandría
Liderada
por el vitalista e incansable Olimpiodoro,
experto en la forma Moral. Respetado
en la ciudad, acude con cierta asiduidad a la curia, en la cual declama en
cuestiones relacionadas con la moral. Opositor encarnizado de los cristianos en
todas sus variantes y sectas. Se dice de él que suele organizar cónclaves
secretos con philosophi de otras scholae, en las cuales advierte sobre la
llegada de un antiguo adversario a la razón y la virtud.
- Secretos del Pacto: al parecer, algunos bellatores colaboran
estrechamente con este escolarca, buscando unos textos conocidos como Exhortaciones del Cuarto Hermes,
las cuales detallan en cierta medida cómo vencer a ese antiguo adversario.
Coetus de Rodas
Este
coetus goza del prestigio de la
antigüedad, teniendo preeminencia sobre los términos de Asia y la Héllade.
Liderado por Escilax, un gran
astrónomo, experto en la forma Física. Pragmático, desinteresado en aspectos
morales; tal y como puede esperarse por su obsesión estelar, este escolarca
tiene la “cabeza en las nubes”. Sin embargo, posee un conocimiento óptimo sobre
los antiguos oráculos y profetisas helénicas, así como en el Misterio de
Divinatio.
- Secretos del Pacto: las malas lenguas aseguran que
Escilax tiene tratos con las dominae, con las que intercambia información;
pero otros lo desmienten, asegurando lo contrario, que estas entorpecen su
labor adivinatoria, y que fueron ellas las que le dejaron paralítico, como
justa retribución por una antigua afrenta.
Coetus de Seleucia
Liderado
por una mujer de abolengo, Fannia Aelia.
Una anomalía en todos los sentidos. Esta viuda enseña la doctrina estoica en el
ágora de la ciudad, provocando disturbios entre la plebe y las autoridades –que
al parecer, la respaldan y protegen-. Siendo Pescennio Niger el gobernador de
Siria, los problemas e influencia de Fannia, se han incrementado: goza de las
simpatías de Pescennio. Practica y pregona un estoicismo extraño, contaminado
de ideas religiosas arcaicas e incluso contradictorias.
- Secretos del Pacto: según los informantes del Pacto
numerosas desapariciones, asesinatos y el demencial fanatismo de algunos philosophi están motivados por
Fannia, que parece tener una personalidad demente, ciclotímica y
extravagante, aunque no carente de motivación; pero nadie sabe cual es su
objetivo.
La
mayoría de los philosophi estoicos
son errantes, casi vagabundos, que permanecen algunos meses en un coetus o ciudad, para proseguir su
eterno peregrinaje de conocimiento y estilo de vida hasta su muerte.
Los
más afortunados logran ser protegidos de familias importantes, instruyendo a
los más jóvenes y asistiendo a banquetes nocturnos, en los que charlan y
debaten sobre filosofía y la vida en general. Otros, la mayoría, se mezclan con
la gente común, incluso gentes de baja condición social, confundidos con estos
plebeyos que viven casi como mendigos.
- Secretos del Pacto: algunos philosophi estoicos son miembros de algunas congregaciones en
los términos de la Héllade o Asia. Obviamente, no son teúrgos, pero se les
invita por sus cualidades morales y filosóficas, a participar de los ritos
religiosos –aunque los consideren superfluos-. Gracias a este intercambio,
algunos teúrgos han logrado aprender y realizar formae.
El Pacto Secreto y el Pórtico
Inmanente a finales del siglo II
Por
su propia naturaleza, el Pórtico es una realidad fragmentada de escolarcas, coetus menores y philosophi errantes. No existe una política común, ni un líder
hegemónico o un consejo permanente; y menos aún durante el principado de
Cómodo. Quedan lejos los tiempos en los que el Pórtico Inmanente –fundado por
Crisipo de Solos- gozaba de cierta solidez.
Desde
la perspectiva del Pacto, a finales del siglo II destacan dos escolarcas:
Éufrates de Colossae y Marco Laelio. Ambos lideran a la mayoría de los estoicos
con su influencia y carisma; y ambos tratan con el Pacto a su manera y estilo.
Junto a ellos, los escolarcas de los coetus
de Alejandría y Rodas, forman una “tetrarquía” de philosophi.
Éufrates de Colossae: establecido en Pérgamo, donde ha refundado
una gran biblioteca –aunque no es rival para la memoria de la antigua y extinta
biblioteca de la ciudad-. En ella ha reunido multitud de libros y material
diverso sobre la filosofía estoica. En sus últimos tiempos ha coqueteado con el
gnosticismo, lo que le ha granjeado la animadversión de muchos estoicos de edad,
pero el acercamiento de numerosos jóvenes pupilos curiosos de esta doctrina.
Éufrates aúna estoicismo y gnosticismo, comenzando un cisma doctrinal.
- Secretos del Pacto: Éufrates, desde la perspectiva del
Pacto, es un adepto cristiano, y como tal, considerado adversario. Rodeado
de otros philosophi y gnósticos,
es presa compleja de cazar, siendo además, su posición, ambigua. Es un
hombre difícil de catalogar. Algunos teúrgos le defienden, al no
considerarle cristiano, sino un estudioso de esta nueva “superstitio”.
Marco Laelio: antiguo epicúreo y vitalis, un hombre
experimentado, un sexagenario casi desdentado, que con su mordacidad es capaz
de derrotar la dialéctica del más versado y capaz. Por su carácter ha logrado
reunir a gran cantidad de jóvenes philosophi,
que lo comparan a Crisipo. Es el gran rival de Scevola. Pese a su oposición,
reside en Cumas, Italia, donde parece intocable.
- Secretos del Pacto: al parecer, Laelio es un entusiasta de la antigüedad religiosa romana. No ceja en indagar sobre la realidad de la Roma de los primeros tiempos, convertido en un “arqueólogo” y anticuario. Ha logrado reunir gran cantidad de textos y objetos de gran antigüedad, bien guardados en su casa rústica de Cumas. Se cree protegido de la Sibila de Cumas, y de los teúrgos que custodian los secretos de este oráculo –Arcana Mvndi Edición Integral página 230-.
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