lunes, 12 de agosto de 2013

Lectura recomendada: Los olvidados de Roma

Pobres, esclavos, libertos, soldados, gladiadores, mujeres plebeyas, criminales… A lo largo de “Los olvidados de Roma” vemos desfilar una fanfarria heterogénea de gentes comunes, de exiliados sociales, y de mujeres corrientes.

Robert C. Knapp, en esta obra editada por Ariel (Editorial Planeta), nos desgrana el día a día, sus diversas vicisitudes y realidades de aquellos hombres y mujeres comunes, dándoles voz con la multitud de epígrafes que emplea, ya sean los célebres graffitis que tanto abundan en Pompeya y otras ciudades romanas, como las inscripciones de todo tipo que se encuentran en tumbas, caminos y muros. Emplea además los textos encontrados en las numerosas cartas que han podido estudiarse, siendo un magnífico testimonio de primera mano sobre el pensar y vivir de la gente común.

Además, tras mostrarnos a la plebe corriente –por decirlo de algún modo-, la obra nos va exponiendo a lo largo de sus capítulos la vida de los más desfavorecidos, pobres y mendigos; así la dureza de la vida de los esclavos en el campo y la diferencia de estos cuando conviven con sus amos en la ciudad; las excentricidades y artes de los libertos; sin olvidar a los soldados, extraños y ajenos al mundo civil; el mundo aparte y célebre de los gladiadores; la sórdida realidad de los lupanares; para finalizar con los temidos bandidos y piratas.

Contenidos de la obra (la cual tiene algo más de 400 páginas; además, en su parte central podemos admirar numerosas fotos sobre los diversos temas que se tratan en el libro):

Introducción: Recordar a los olvidados
En el medio: hombres corrientes
Sus propias vidas: mujeres corrientes
Sometimiento y supervivencia: los pobres
Sobrellevar las cadenas: los esclavos
Tras la esclavitud: los libertos
Una vida en armas: los soldados
Sexo en venta: las prostitutas
Fama y muerte: los gladiadores
Más allá de la ley: bandidos y piratas
Discurso de despedida

Una obra interesante que ayuda a comprender un poco mejor la realidad de aquellos tiempos, cuando uno tenía la mala suerte o desgracia de no ser un honestior.


¡Fors Fortuna y que el divino Augusto os sea propicio!

1 comentario:

Juan Pablo dijo...

Doy fe de lo interesante que es el libro, lo compré hace cosa de un año y su lectura es muy amena y sorprendente por lo difícil que resulta saber sobre la vida de los menos favorecidos. Es un libro atrevido y que por lo general toma partido por algunas teorías en lugar de presentar todas las posibilidades, lo cual lo haría demasiado árido. Lo peor es la cubierta, que no sé de qué está hecha pero tiene una gran facilidad para atraer el polvo y la suciedad.

Por otra parte, acabo de regresar de un viaje a Itálica en Sevilla. Obviamente no es Pompeya ni Herculano y es poco lo que se conserva, pero me ha encantado el anfiteatro, con una tabla con inscripciones de 2000 años de antigüedad y unos magníficos mosaicos de esos que los romanos hacían con teselas. Además hay mucha información de cómo era la ciudad y muy buenas reconstrucciones de todo: termas, barriadas, teatro, etc. Muy recomendable visitarlo para hacerse una idea de cómo era una pequeña ciudad romana.