martes, 26 de octubre de 2010

Reseña televisiva: Hispania, la leyenda (A3T)

Hace poco pudimos ver por fin la esperada serie producida por Antena 3 televisión, Hispania, la leyenda. Como puede imaginarse, una de mis pasiones es la historia antigua, especialmente todo lo relativo a Roma, y por ello esperaba con cierta expectación y desosiego el estreno de esta serie que versa sobre nuestros ancestros y los primeros andares en la historia de nuestra Hispania.

La televisión es hoy en día un instrumento divulgativo poderoso. Por lo tanto, mi crítica sobre la serie no será relativa a los aspectos técnicos cinematográficos, pues poco sé en realidad sobre esos asuntos. O al menos, lo mínimo como espectador. Puedo decir que fue algo aburrida, o que los diálogos son un tanto obtusos y previsibles, pero sería injusto ya que solo han emitido un capítulo y he dicho que no comentaré nada al respecto. Mi crítica es relativa a lo que he dicho al principio: la tele es una gran divulgadora y el resultado de lo que podemos visualizar puede ser positivo o negativo, ya que influye sobre lo que podemos considerar una “realidad histórica”.

Positivo de Hispania
Simplemente existe. Que una cadena privada de televisión española apueste (y arriesgue) no poco dinero en recrear nuestra amada Hispania es motivo más que suficiente para quitarse el sombrero y darles las gracias por ello. Al menos de mi parte. Aunque personalmente hubiese escogido otros episodios históricos (¡¡¡Numancia ya!!!).

Ignoro si fracasará o triunfará Hispania, pero al menos la puerta está abierta a futuras inversiones televisivas con el mundo antiguo como escenario.

Negativo de Hispania
No sé a que será debido, pero la recreación histórica de la serie deja mucho que desear. Y no solo por las incoherencias verbales que se producen (que no son pocas; por no decir nada sobre los nombres de los lusitanos en general). Obviamente, no soy Mel Gibson, no deseo una serie en latín, lusitano e ibero, pero las únicas palabras que recuerdo me introdujeron algo en la ambientación fueron “domina y turma”.

La historia debe verse como un recurso, no como un obstáculo. ¿Falcatas iberas entre los lusitanos como arma nacional o común? Algunas había por comercio ya que se consideraba artículo de lujo y prestigio (y es que son bonicas las jodías), pero los lusitanos luchaban con otras armas, como una espada celta corta y la lanza.

Un asunto que no me gusta demasiado de la serie es el extremo entre los roles de los dos grupos enfrentados: los romanos son muy malos, y los lusitanos víctimas indefensas (una gran mentira); y los pocos lusitanos que son aliados de los romanos, una panda de mal nacidos.

Recreación histórica
Sobre vestimenta y costumbres, nada o poco se refleja en la serie (aunque el peinado de Viriato es acertado). Unas pocas chozas y escasos utensilios de uso cotidiano. Sé que los lusitanos no eran ricos precisamente, pero no eran tan pobres…

Creo que si hubiesen dedicado el primer capítulo a presentar a los personajes y su mundo, con sus costumbres y maneras (tan exóticas para nosotros, hombres del futuro), hubiese calado más en el espectador.

A los que amamos series como la Roma de la HBO disfrutamos sobremanera con la ambientación. Esas callejas llenas de vida, un foro en movimiento, etc., pero lo que atrajo de la serie fueron sus personajes. Bien pensados y entrelazados en una maraña de vicisitudes y digamos bromas de la Fortuna, tan intensos que incluso nos identificamos con más de uno por medio de la empatía y la simpatía que creaban. “¿Tú eres de Tito Pulo o de Lucio Voreno?”, pregunta que en más de una ocasión escuché. Y que no digan que es falta de presupuesto. El guión y los diálogos son fruto de la inteligencia, el esfuerzo y la imaginación.

Sin prisas y con astucia se puede presentar en la serie el mundo de estos hispanos, creando lazos con el espectador, explicando lo que ve con sutileza. Por ejemplo, una deidad importantísima para los lusitanos fue Endovelico. Deidad de carácter infernal y oracular. Aprovechas lo que te da la historia y recreas una escena con un sacrificio, o al menos puede introducir un personaje que haga el cliché de sabio/místico vinculado a esta deidad y lo utilizas para darle trasfondo al asunto y un áura sagrada a la causa de Viriato, no una vulgar venganza. Algo muy al estilo de las series anglosajonas (que aunque me pese, saben de estos asuntos), que meten a Merlín con calzador si es necesario.

Y es que no pude evitar el pensar en multitud de posibles escenas que a mi modo de ver (igual me equivoco) hubiesen dado más vida a la serie, siempre teniendo en mente el mundo que vivieron y sufrieron los lusitanos: un combate singular entre varios guerreros lusitanos en el funeral de alguien importante (tal y como harán con Viriato). Una escena de cacería a caballo, o a pie en un monte con red y lanza con varios cazadores (mostraría las dotes de Viriato como guerrillero y líder). La actuación de una fratría guerrera en honor al lobo (ver Revelando secretos del mundo antiguo: la licantropía 4), lo que mostraría la crudeza de la época y la vida guerrera lusitana. Una reunión entre régulos debatiendo el asunto de Roma (lo que ayudaría al espectador a comprender la política del momento), un banquete multitudinario tras una boda o similar (lo que mostraría a los personajes al espectador de un modo divertido y entretenido), etc.
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Sobre Viriato
En la serie es poco más que un viudo, desgraciado y pobre, que se gana la vida cazando. Esto… va a ser que no. Estaba casado con la hija del rico terrateniente Astolpas (lo que demuestra que no era precisamente pobre). En muchos escritos romanos se asegura que era pastor, lo que no significa que fuese un solitario hombre dedicado al pastoreo, sino un propietario con cierto número de tierras y ganado. Aunque las interesadas y vencedoras fuentes romanas insisten sobre el Viriato bandolero y salvaje, es muy posible que se tratase de un caudillo menor que lideraba a cierto número de hombres antes del asunto con Galba, donde se reveló como un gran régulo lusitano, tradicional en sus métodos de guerrillas pero muy astuto y eficaz.
De lo contrario, el ladino pretor Galba sí está bien caracterizado. Fue un ambicioso y peligroso patricio que actuó contra las órdenes de Roma, y por ello juzgado, aunque absuelto tras sobornar con parte del botín obtenido en Lusitania. Ironías de la corrupción.

Conclusión
Demos algo de tiempo a la serie, que tiene buena materia prima. Al fin y al cabo, Roma no se construyó en un día… y Lusitania tampoco.

Lectura recomendada: La vida en la antigua Roma

Esta magnífica obra fue editada por vez primera en su versión inglesa allá por principios del siglo XX (concretamente en 1903), por el profesor de historia clásica y latín Harold W. Johnston. Obra amena, tanto en contenido como redacción. Dividida técnicamente en diversos capítulos, nos desgranan poco a poco la vida privada de los romanos.

Pese a la “antigüedad” de la obra original, Alianza Editorial ha proporcionado a esta edición de modernidad, corrigiendo y añadiendo aquellos datos obsoletos o incompletos.

A continuación los capítulos en los que está dividida la obra, para comprender mejor sus contenidos:

1. La familia
2. Nombres romanos
3. Matrimonio y posición de las mujeres
4. Niños y educación
5. Dependientes. Esclavos y clientes
6. Casa y mobiliario
7. Vestidos y adornos personales
8.Comidas y alimentación
9. Diversiones
10. Viajes y correspondencia. Libros
11. Fuentes de ingreso y medios de vida. La vida del romano
12. Granjas y vida en el campo
13. Vida en la ciudad
14. Lugares de enterramiento y ceremonias funerarias
15. Religión romana
16. Suministro de agua en Roma

A su vez, cada capítulo posee numerosas divisiones que facilitan la consulta del texto. Pondré como ejemplo el capítulo 11:
Introducción. Ocupaciones de los nobles. Agricultura. Cargos políticos. La ley. El ejército. Ocupaciones de los equites. Negocios y comercio. Profesiones y comercio. Médicos. Soldados. Proletariado. Pequeños comerciantes. Trabajadores por cuenta propia. Gremios. Libertos. El “servicio civil”. El día de un romano. Horas del día.

Obra imprescindible para cualquier Iniciador y lusitor que se precie. Es realmente útil durante cualquier aventura, ya que buscar en el libro y resolver posibles dudas sobre el mundo romano es sencillo.




domingo, 17 de octubre de 2010

Entresijos del Pacto Secreto: ¿Quién controla los templos de Imperio?

Esta entrada responde a una interesante pregunta realizada en el foro de Nosolorol formulada por Lindelion: si un teúrgo quiere realizar un don o una lustración en un templo del Pacto, ¿a quién debe pedirle permiso? ¿Quién controla la utilización de los templos para realizar dones y lustraciones?

Las ciudades del imperio dedican numerosos templos a una pléyade de divinidades de muy diferente origen y naturaleza: grecorromanos, celtas, sirios, egipcios… Roma es tolerante con las diversas religiones del imperio (siempre y cuando no afecten al orden público). Debido a ello, el Pacto secreto ha tenido que organizar el control, protección, buen uso y utilización de todos los templos. La práctica es muy diferente, ya que el Pacto obviamente no controla todos los lugares de poder. Cada templo, ciudad, región y término posee sus peculiaridades. Entresijos de poder e influencia.

Un poco de historia arcana: la Ley del templo y la congregación
El Pacto Secreto, tras la guerra civil que culminó con la entronización de Augusto como primer emperador, se reunió en su sede de Praeneste para dirimir el modo de administrar los templos (entre otros temas). Tras agrias discusiones, secretas negociaciones y larguísimos discursos, los cultos del Pacto idearon redactar la que sería conocida como Ley del templo y la congregación.

En ella se determinó que los templos consagrados a los dioses capitalinos serían regidos por los cultos vinculados a sus respectivas divinidades. De esta forma, los templos dedicados a Júpiter serían controlados por el culto a Júpiter, siguiendo sus reglas internas; los templos de Minerva, al culto a Minerva, etc. Sin embargo, la Ley del templo incluye lo siguiente, y es que “cualquier teúrgo perteneciente al Pacto tiene derecho a realizar sus ritos en los templos capitolinos y recibir la ayuda del encargado de dicho templo, sin importar a que culto pertenezca.” Los templos capitolinos son los administrados por los cultos del Pacto.

Por ello, un teúrgo que no pertenezca al culto controlado por el templo tiene derecho a realizar sacrificios, ritos y acogerse a asilo en su interior. Además, se le tiene que permitir preparar el lugar para realizar dones y lustraciones sin problemas ni interferencias… al menos en teoría.

Los aetate provectus: líderes de congregación. Un ejemplo.
Pese a la ley, quienes controlan de facto los templos no son los cultos, sino los líderes de las congregaciones: los aetate provectus (y en algunos casos sus delegados, los atriensis; más información en el Libro de la Penumbra, páginas 18-19).

Los aetate de primera mano saben que se cuece en los templos, sus respectivas congregaciones y por extensión en sus términos. Por ejemplo, el dialis Marco Valerio Ortigio es líder de la Congregación de Aretusa, en Siracusa (Sicilia, término de Italia). La ciudad posee un magnífico y solicitado templo dedicado a Júpiter Óptimo Máximo. Aunque para los ciudadanos siracusanos el templo lo administra un senador de la propia Siracusa, realmente el poder y el control lo tiene M. Valerio Ortigio: los que administran cada día el templo son todos fieles asociados a la Congregación de Aretusa.

Cualquier teúrgo del Pacto que desee utilizar el templo para fines teúrgicos o sobrenaturales deberá solicitar audiencia con Ortigio y pedirle permiso para utilizar el templo, explicando el uso que le dará.
Si el teúrgo tiene buenas referencias, es otro dialis o simplemente es amigo de Ortigio o de otro miembro de Aretusa, es difícil que tenga problemas, incluso es posible que Ortigio le asista como teúrgo y le ofrezca ciertas ventajas materiales, como fieles u objetos de poder.
Si de lo contrario, el teúrgo no mantiene buenas relaciones con Ortigio o los teúrgos de Aretusa, o es un desconocido sin referencias, o es teúrgo de un culto poco “amistoso” con el de Júpiter, como podría ser el de Ceres, posiblemente Ortigio le niegue entrar en el templo y le mantenga vigilado para impedir que entre a escondidas. Incluso, si el teúrgo no despierta mucha confianza, Ortigio y sus hombres podrían “invitarle” a abandonar la ciudad. En realidad no se trata de mala fe, sino de proteger la integridad de los templos y la tranquilidad en el lugar.

Esta es la realidad de la Ley del templo y la congregación. Los aetate provectus deciden sobre la utilización de los templos, especialmente para aquellos teúrgos que no pertenezcan a su congregación o culto. Como siempre, se trata de un pulso de poder e influencia, así como de prudencia y desconfianza. Las relaciones personales entre teúrgos es determinante a la hora de utilizar los recursos en los templos y las congregaciones.

¿Qué se puede hacer si impiden la utilización del templo?
Si un teúrgo es rechazado por el aetate provectus, impidiendo la utilización del templo para fines lícitos y legales, puede intentar por otros medios que finalmente le dejen entrar e incluso que le ayuden. Para ello puede dirigirse a uno de los dos teúrgos con cargo de pretor que cada año nombra el Pacto. Los pretores dirimen cuestiones legales. Habitualmente estos asignarán al caso un prudente, un experto legal que hace las veces (muy entre comillas) de abogado defensor y fiscal. La asignación del prudente puede tardar meses…, aunque un buen regalo al pretor puede acortar el tiempo de espera.

El prudente irá al lugar en litigio, se entrevistará con el aetate provectus para averiguar si se quebranta la ley. Si considera que el aetate tiene la razón, asunto zanjado y multa para el teúrgo por “acusación indebida”, debiendo además pagar las costas del viaje y manutención del prudente y su séquito. Si considera que el aetate no tiene razón, este deberá permitir al teúrgo utilizar el templo… aunque no puede obligarle.

Como siempre, si el prudente goza de influencia y poder, es posible que el aetate ceda sin problemas. De lo contrario, nunca se sabe. El aetate puede asegurar que acepta la decisión del prudente y darle largas indefinidas al teúrgo solicitante alegando problemas sobre fechas. Los únicos que tienen poder real para obligar al aetate son el líder de su culto, un cónsul o el propio pretor, aunque estos rara vez intervendrán en lo que se considera asunto menor.

Conclusión
Los templos están controlados en teoría por los cultos, pero en la práctica del día a día, son los líderes de las congregaciones, los aetate provectus, los que controlan en casi todos los aspectos lo relacionado con los templos y lugares de poder asociados. Por ello, mantener buenas relaciones con estos influyentes teúrgos es esencial, especialmente con los de otros cultos y congregaciones. La mejor manera es intentar ponerse en la piel del aetate y comprender sus intenciones. Este debe proteger el templo de intrusos con malas intenciones, espías de otros cultos y congregaciones, de enemigos del Pacto e incluso de la ineptitud de otros teúrgos.

Espero que esta entrada sea de ayuda, Iniciadores. ¡Que Júpiter os sea propicio!

lunes, 11 de octubre de 2010

Navegando por el Oceanus Virtual: consultas desde Dialnet

Esta moderna red de redes, que tan difícil sería de comprender para los antiguos, nos ofrece magníficas fuentes de información, como si de una nueva e infinita Biblioteca de Alejandría se tratase.
En este caso quiero mencionar la página de Dialnet. En ella se recopilan tanto tesis como números de variadas revistas que abarcan un sin fin de temas. En el caso que nos interesa, Roma y el mundo antiguo, con indagar un poco podremos encontrar una gran cantidad de artículos que nos muestran aspectos muy variados de su historia, cultura y ejército, así como otros aspectos de su civilización.
Sinceramente, la labor de aquellos que hacen posible Dialnet (iniciativa que parte de la Universidad de la Rioja) como fuente de consulta es impagable. Agradecerles el esfuerzo es poco. Iniciadores y lusitores, animaos, que con dedicar un rato encontraréis artículos curiosos, interesantes y útiles para el Arcana.

domingo, 10 de octubre de 2010

Lectura recomendada: Italia antigua

Esta profusa obra editada por Ediciones Folio nos muestra las antigüedades de diversas ciudades y regiones de la Italia romana. Sumamente interesante, amena y de fácil consulta, ideal para ambientar aventuras en la península itálica, incluyendo especialmente Sicilia. Escrito por varios autores italianos, como Furio Durando, Anna Chiara Fariselli, Alberto Trombetta, Sofia Pescarin y Miriam Anzivino, este gran libro nos ofrece abundantes referencias fotográficas sobre los restos arqueológicos existentes que salpican la geografía italiana, así como numerosos objetos cotidianos, estatuas o mosaicos.



Obra especialmente interesante para el lector hispano que apenas tiene acceso en español a obras relacionadas con la antigüedad puramente italiana. Sin embargo, la ciudad de Roma si posee numerosas obras sobre ella. La portada que muestro está en inglés (simplemente no encontré la portada en español).



A continuación los capítulos en las que está dividida la obra. De esta forma se ve con facilidad que ciudades y regiones trata:

Por la senda de Augusto: Aosta y su valle
Historias en la roca: la Valcomonica y sus grafitos
Los romanos del norte del Po: Brescia y las villas del Garda
La perla de romana sobre el Adigio: Verona
La reina de la laguna: Aquilea
La hija del viento: Volterra
La señora de hierro: Populonia
Etruscos de marismas: el encanto de Sovana
En el vórtice de la Umbría etrusca y romana: Perugia
Entre itálicos, etruscos y romanos: la Umbría antigua
La roca de toba: Orvieto
Los colores de ultratumba: Tarquinia
Los palacios eternos de los príncipes etruscos: Cerveteri
Una Etruria desconocida: las necrópolis rupestres viterbesas
El anfiteatro en la roca: Sutri
Caput mundi. Roma, la eterna
El puerto de la antigua Roma: Ostia
Una mansión para un sueño: Villa adriana en Tivoli
La villa del emperador-dios: Capri
Arqueología en las tierras del bradisismo: Pozzuoli, Baia y Bacoli
De la tragedia a la gloria: Pompeya
Tesoros bajo el lodo del volcán: Herculano
La villa de la bella Popea: Oplontis
La ciudad de Poseidón: Paestum
Una obra maestra del arte romano: el arco trajano en Benevento
Una colonia griega sobre el mar Jónico: Metaponto
El azul del mar como fondo: el teatro de Taormina
La reina de la Magna grecia: Siracusa
La villa de los sueños: Piazza Armerina
La ciudad de los templos: Agrigento
Suspendida en el azul: Selinunte
El dios bajo las estrellas: Segesta
El puerto de los fenicios: Mozia
El rostro griego de una colonia fenicia: Solunto
La Cerdeña de los sardos y fenicios


Obra perfecta para poder ambientar aventuras del Arcana en las ciudades italianas, ya que la obra comenta aspectos históricos, anécdotas y otros asuntos variados que ofrecen multitud de ideas tanto para iniciadores como lusitores.

domingo, 3 de octubre de 2010

Ayuda desde la Fortaleza de Manpang: dibujos desde un viejo diccionario Vox

En Arcana Mvndi se recrea la antigüedad romana. En este mundo existen multitud de elementos de uso cotidiano: desde una simple sartén hasta el carro de un buhonero, pasando por mobiliario o vestimenta. Cientos de objetos que la imaginación recrea durante las aventuras. Nuestros personajes utilizan estos objetos, de los cuales a veces tenemos dudas sobre su forma. Más de un Iniciador se habrá visto en apuros en el momento de describir ciertos objetos, desconociendo incluso su existencia.


Desde ahora, gracias a la inestimable ayuda de Lindelion y su blog La fortaleza de Manpang existe una herramienta visual que será de gran utilidad para más de un Iniciador y muchos lusitores. Rescatado de un viejo diccionario Vox ahora disponemos de multitud de dibujos que muestran un extenso mundo material romano. En 84 páginas se condensan dibujos, textos, mapas y una cronología.


Lusitores e Iniciadores os animo incluso a imprimir este documento y tenerlo cerca durante vuestras aventuras en Roma pues son en verdad muy prácticas. ¡Les sacaréis partido! Aquí tenéis el enlace: Roma.