viernes, 6 de febrero de 2009

Armas del mundo antiguo: la red de los gladiadores

Conocidos por utilizar una panoplia extraña y espectaculares combinaciones de armas, los gladiadores, en directa competencia con las carreras del circo, son célebres en todo el Imperio romano: idolatrados por la plebe, deseados por las mujeres, pero simultáneamente considerados individuos de la peor calaña. Los gladiadores encarnan las más bajas pasiones y los más sanguinarios instintos de los romanos.

En este pequeño artículo se detalla un arma exótica utilizada por un tipo de gladiador específico: la red del retiario.

La red, en latín rete, se teje desde su centro adoptando forma radial, con un diámetro aproximado de tres metros. Habitualmente está elaborada con cáñamo. A lo largo de su perímetro se disponen multitud de pequeños pesos, similares a los que poseen las redes de pesca.

En el borde de la red, en su perímetro, se dispone una cuerda que se ata en la muñeca del retiario. De esta forma cuando la lanza contra un adversario y falla, puede recogerla tirando de esta cuerda. Si el adversario atrapa la red, intentando desestabilizarlo, el retiario dispone de una daga que puede utilizar para cortar la cuerda.

Pese a estas formas generales existen multitud de redes diferentes según el gusto y necesidad de los retiarii. Tamaños y formas pueden variar, así como los pesos de los lastres dispuestos en su perímetro.

Siendo un arma de complicada utilización, lo habitual es que los retiarii sean hombres jóvenes, de gran fortaleza física y habilidad.

La red puede utilizarse de diferentes formas:

Enredar: la rete se arroja sobre el adversario. En esta maniobra el retiario mantiene el tridente –fuscina- con las puntas hacia la arena, ya que existe la posibilidad de que se enrede. Si logra envolver al adversario, el retiario tira de la cuerda provocando que la red circular se cierre con éxito, impidiendo que su contrincante pueda utilizar su arma, no así su escudo para defenderse. Si el adversario posee una daga puede utilizarla para cortar la red.

Ludo alea: cada éxito en ataque del retiario se suma a la tirada de maniobra especial: inmovilizar con red. Esta acción impide al contrincante utilizar el arma que lleve para atacar –salvo un pugio para cortar la red-, pero puede defenderse normalmente. Tampoco puede emplear sus puntos de maniobra para desplazarse. Cada asalto puede intentar liberarse realizando una nueva tirada en la maniobra especial: inmovilizar con red, aunque el retiario tiene la ventaja de aplicar los puntos de éxito que utilizó para inmovilizarlo en el asalto anterior como una ayuda extra. Por ejemplo, en el primer asalto logró inmovilizarlo obteniendo tres éxitos, por lo tanto al siguiente asalto tiene un +3 en la tirada. En este segundo asalto logra solo un éxito, pues al siguiente asalto tiene un +1 –no el anterior +3-. De esta forma se representa el forcejeo entre ambos combatientes y el posible intento del adversario enredado de cortar la red lo suficiente para liberarse.

Desarmar: la red puede lanzarse contra el brazo del contrincante para intentar quitarle el arma o el escudo. Efectivo cuando se trata de un pugio, un gladius, un parma o cualquier arma corta, pero más complicada de ejecutar cuando se trata de una gran arma, de asta o un scutum.

Ludo alea: se aplica la maniobra especial: desarmar, aunque a estos efectos el ataque de la red es de 6.

Cegar: los plomos que lleva la rete en su perímetro pueden utilizarse para golpear al contrincante en el rostro y cegarlo momentáneamente. Difícil de ejecutar pero muy útil si se logra impactar contra el adversario, ya que los múltiples pesos provocan multitud de pequeñas pero dolorosas heridas.

Ludo alea: se debe emplear la maniobra especial: apuntar a una localización específica, en este caso la cabeza, por lo que se aplica un -10 a la tirada de ataque. Si se logra impactar se debe realizar una tirada de fuerza + el daño de la red + los éxitos obtenidos en el ataque + una tirada, contra la constitución + protección que proporcione el casco + una tirada. Por cada éxito el adversario queda cegado un asalto. Independientemente de los asaltos cegados el enemigo pierde una herida en la cabeza y una casilla de rendimiento.

Tropezar: uno de las mañas de los retiarii es desequilibrar a su enemigo, intentando que pierda el equilibrio, caiga al suelo o al menos que entorpezca el combate. Para ello arroja con fuerza la red a sus pies.

Ludo alea: para utilizar este sucio truco el retiario debe tener mayor maniobra que su adversario, aplicando el positivo en maniobra para desplazar a su oponente. Si este no lo aplica a su vez en desplazamiento debe aplicarse un negativo en ataque y defensa igual a los puntos de desplazamiento del retiario. Si este logra que los puntos de desplazamiento sean superiores a la destreza de su adversario, este cae el suelo. Por lo que el retiario puede aplicarse el +4 en ataque por situarse a mayor altura, además de obtener una ventaja especial: al tirar la localización puede aplicar un +/-1 al dado según le interese.

¡Fors Fortuna, retiarii!

2 comentarios:

Aquilifer dijo...

Buenas Calandus,

Este artículo esta genial, mi jugador gladiador esta encantado. La verdad es que da un monton de color a este arma. Gracias por dar apoyo de material y por sacarle brillo a nuestras partidas.

Aquilifer.

Alsharak dijo...

Excepcional como siempre Calandus, el artículo está genial, sobre todo por la atracción que siempre han ejercido los gladiadores en la gente!!!

Ya veré como hacer para que se enfrenten contra la temible rete

Saludos

Avenger