martes, 26 de mayo de 2009

Curiosidades del mundo antiguo: el navío Syracusia

Domina la ciudad de Siracusa, en Sicilia, el rey Hieron II (307-212 a. C.). Roma y Cartago han finalizado la Primera guerra púnica. Sicilia pertenece casi en su totalidad a la República romana, salvo el aliado reino de Siracusa. Hierón II es uno de los hombres más curiosos de su tiempo, gozando de la amistad de numerosos sabios, destacando al famoso Arquímedes entre ellos, ciudadano de Siracusa e ingenioso inventor mecánico.

Un sueño obsesiona al rey: que el mayor barco de su tiempo sea construido en sus dársenas. Para ello hace llamar al constructor Arquías de Corinto, que sigue el diseño ideado por Arquímedes. El barco medirá 55 metros de eslora y 14 metros de manga. Es la primera vez que se intenta construir un barco de transporte de estas colosales dimensiones.

Construcción
Comienzan a traerse los materiales desde diferentes lugares del Mediterráneo. Todo debe planificarse con cuidado. Nada puede dejarse al azar. Del Monte Etna en Sicilia se utiliza madera de abeto, pino y roble. Para las cuerdas se trae esparto de la región cercana a Cartagena, en Hispania. De las riberas del Ródano, en la Galia, cáñamo y alquitrán para calafatear, así como diversos materiales de otros lugares. Asegurado con clavos de cobre y planchas de plomo a lo largo del casco. Se estima que el material requerido para el Syracusia hubiese sido suficiente para construir 60 trirremes de guerra.

Los materiales inundan los almacenes de la dársena real en Siracusa. Guiados por Arquías y Arquímedes, 300 artesanos y obreros dedican un año de sus vidas para la construcción de este barco de tres puentes. Surge un problema: debido a las dimensiones del navío, aún en construcción, la botadura parece irrealizable. El casco se realiza en tierra, así como otros aparejos, pero llegado el momento el barco debe llegar al mar y allí finalizar la magna obra. Arquímedes sonríe ante tal problema. Asegura a su rey que con una sola mano hará que el navío se deslice hasta el mar. Todos confían en él.

Comienza el verdadero trabajo del genio. Incluso hace que todos los obreros y los materiales necesarios para finalizar el barco estén a bordo cuando lo bote. Gracias a sus poleas y artificios mecánicos el sabio hace lo prometido. Tira de una palanca sin aparente esfuerzo y el Syracusia emprende su botadura. Los obreros vitorean la hazaña, prosiguiendo sus diversos trabajos. Todos saben que están ante un acontecimiento irrepetible –hay que esperar al siglo XIX para superar el tonelaje del Syracusia-.

Su primer viaje: Alejandría
Una vez finalizado Hierón elige como su primer destino el puerto de Alejandría, deseando ganarse la confianza y alianza de Ptolomeo III Evergetes, rey de Egipto. Carga el barco con abundantes mercancías, obsequios para el faraón macedónico: 60.000 medidas de grano, 10.000 ánforas de pescado en escabeche, 20.000 talentos de lana y otros 20.000 de mercancías diversas. Una fortuna digna de un reino. De hecho, más tarde el propio Syracusia se convertirá en un regalo para Ptolomeo que lo rebautizará como el Alexandris. En este primer viaje del Syracusia a Egipto tendrá el honor de llevar a Arquímedes, deseoso de visitar la célebre Biblioteca de Alejandría.

Defensas
Arquímedes dispone en la cubierta del navío ocho torres con enormes catapultas y ballistas. Además, tiene capacidad para llevar a 400 soldados entrenados tanto en la disciplina militar como marinera, pues se trata de su tripulación, situados en el primer puente. Incluso puede llevar a 20 caballos.
Y como no puede ser menos el ingenio de este sabio, a lo largo del Syracusia se han dispuesto una panales defensivos que impiden a otros barcos atacar con eficacia con sus espolones. Además de disponer de varios ganchos que ejecutados por medio de poleas pueden escorar los barcos enemigos o atrapar a un adversario y arrojarlo al mar con fuerza. En sus botavaras –palos horizontales que sobresalen en los mástiles- se izan panales de fino cuero que protegen a la marinería de las flechas enemigas. Más que suficiente para defenderse de temerarios e imprudentes piratas.

Viajeros y lujos diversos
Aparte de los 400 soldados, el Syracusia tiene capacidad para llevar a cerca de 150 pasajeros relativamente bien acomodados, pues cada uno tiene su propia cabina, dispuestos en el segundo puente. El barco goza de elementos únicos en un navío: un gimnasio, una biblioteca y anexa una sala de lectura con forma de reloj de sol, unas termas, un comedor y un santuario dedicado a Afrodita Pontia –la Venus marítima-. Lujos al alcance de muy pocos, pues estos lugares se adornan con estatuas, pinturas, artesonados en techos y ricas molduras en puertas y paredes. El santuario de Afrodita está adornado con maderas preciosas y gemas.

El barco dispone de un contenedor con agua fresca con capacidad para cerca de 80 toneladas, más que suficiente para las más de quinientas gargantas que sedientas deben saciarse en sus viajes. De igual modo, el agua sirve para las termas, pudiendo ofrecer el lujo de un baño caliente en alta mar. Tiene a su vez un contenedor con agua salada, morada de multitud de caros y apetitosos peces que hacen las delicias de los comensales a bordo del navío.

Fabulam dare
Se pierde el destino del Syracusia en el tiempo. Tras sus viajes a Egipto se le pierde la pista. Posiblemente surcase el Mediterráneo durante numerosos años hasta que finalmente, derrotado por el mar se hundiese en las insondables y tenebrosas profundidades del antiguo piélago.

De todas formas aquí tienes ideas cortas de aventuras para Arcana Mvndi, todo lusitor tiene derecho de disfrutar las maravillas del Syracusia. Algunas ideas se presentan en forma de leyenda, otras son “ganchos”de aventuras.

Presagios de tormenta
El Syracusia nunca llegó a su destino: Alejandría. Una súbita y voraz tormenta lo hundió con rapidez al sur de Creta. Pocos de sus tripulantes escaparon a la brutal manifestación de la ira natural, contando lo sucedido. Pese al paso de los siglos, algunos pescadores cretenses aseguran entre susurros que bajo las aguas marinas puede en contadas ocasiones verse el navío surcando las profundidades. Es claro anuncio de calamidades: tormentas se desatan. Afirman incluso que a veces emerge, llevándose a marineros de los alrededores. ¿Realidad o leyenda?

Pescando tesoros
El Syracusia hace siglos fue despedazado frente a las costas de Alejandría por ávidos y codiciosos lugareños, embarrancado al bajar la marea. Numerosos eran sus tesoros: estatuas, maderas preciosas, gemas, mobiliario, etcétera, pero una súbita marea viva acabó con muchos, impidiendo que se apropiasen de todo lo que deseaban. Aseguran los alejandrinos que la zona costera en la que se encuentran los restos del Syracusia, cercana a su Faro, sufre cada cierto tiempo de una especial marea baja. Dentro de poco llegará y los personajes bien pueden aprovechar la ocasión para hallar diversos tesoros.

Un nuevo Syracusia
Un excéntrico armador, un rico gobernador provincial, o el emperador, desea construir un nuevo Syracusia. Los personajes pueden tener diversas “misiones” relacionadas con su construcción:
*Deben escoltar al ingeniero naval encargado del diseño del navío o a artesanos de renombre, necesarios para la elaboración de las partes más delicadas del navío.
*Proteger las ricas mercaderías que llenarán sus bodegas, o bien llevarlas hasta el barco.
*Adquirir las armas de asedio para defensa del barco –el mejor sitio para ello es Siracusa-, o encargarse del reclutamiento de obreros y marinos.
*Deben encontrar en Siracusa el diseño del antiguo Syracusia, oculto aseguran los rumores en la magnífica fortaleza de Eurialo, defensa de la ciudad.

Telamones marinos
Una ignota población costera en Sicilia sufre una extraña incursión nocturna. Varias personas desaparecen. Las pruebas del ataque son evidentes: los asaltantes han incluso atravesado las paredes, dejando sus enormes huellas por doquier. Algunos dicen que se trata de los telamones malditos del Syracusia que han regresado del inframundo marino. Los telamones son gigantes de piedra cuya función arquitectónica es la de actuar como columnas, empleados en templos sicilianos. Similares a las cariátides. En este caso los telamones han cobrado vida. Nadie sabe la razón de sus asaltos, pero temen su regreso. Los personajes llegan justo tras el ataque. A la noche siguiente puede observarse como una gigantesca figura se acerca desde el mar…

Infelix Syracusia
Simplemente desapareció en lo que todos creyeron su último viaje, pero el Syracusia siguió su periplo. Ahora es un barco maldito, sin saber el porqué de ello. Su tripulación hace siglos que murió a bordo, sin descanso ni reposo. Cuando la luna se oculta en la mar, imprudentes marinos lo han visto desde sus barcos: el Syracusia impresiona a la vista, de él emana cierta música. Los más locos se han atrevido incluso a subir a él. Los que han regresado habían enloquecido. La mala fortuna ha hecho que durante un viaje marítimo los personajes hayan avistado este fantasmal navío de la antigüedad. ¿Serán tan locos de adentrarse en busca de sus secretos y tesoros? ¿Podrán descubrir los motivos de su maldición e incluso de deshacerla? Cada aventura es un misterio en Arcana Mvndi.

6 comentarios:

Carlos de la Cruz dijo...

Impresionante, sobre todo lo de que hasta el siglo XIX no se volviera a construir un barco tan grande 8O.

Estos antiguos son la caña...

Adrián T. Rodríguez dijo...

Ave
Digamos que es un trasatlántico de la época –o mejor dicho, trasmediterráneo-. Tenía tres cubiertas, medía de alto algo más de 15 metros –unos cuatro pisos más o menos-, camarotes de primera y disponía de lujos comparables al Titanic. Me parece un lugar perfecto para hacer un par de aventuras y hasta como sede de una congregación. Aunque no existía a finales del s. II siempre se puede idear algún barco similar y utilizarlo.

Existen otros barcos de características parecidas, como los construidos en el lago Nemi por Calígula, los cuales fueron destruidos desgraciadamente en 1944. Existe una reproducción de los mismos en Italia.

Karnak dijo...

Salve Calandus.

Magnífico artículo sobre gigantismo naval en la antiguedad. Tengo un libro donde se cuenta la fabricación de un navío similar en Chipre a cargo de Ptolomeo II Filadelfo (282-246). Eslora 124,32 m. y 16,87 m. de borda, con una altura de 13 m. y 40 filas de remeros, 4000 remeros, 400 hombres para las maniobras y 2850 infantes de marina. Hay una extensa descripción de dicho navío (construído más por afán de ostentación que por superioridad militar) que nos ha llegado a través de Calígeno en el
Deipnosofistas.

Karnak dijo...

Que no es Ptolomeo II filadelfo el padre de la criatura. El dicho barco fue fabricado por orden de Ptolomeo IV Filópator (221-203).

Adrián T. Rodríguez dijo...

Ave
Sí, en realidad son numerosas las referencias sobre estos titanes marítimos de la antigüedad. Casi siempre como comentas por ostentación, capricho y pura megalomanía… en realidad la gente no ha cambiado tanto desde entonces… el que puede hace construir estos monstruos.

Carolus dijo...

Aquí os dejo abrir un e-libro muy útil para que lo miréis, se llama “Manual y espejo de cortesanos”, de C. Martín Pérez.

http://www.personal.able.es/cm.perez/comentarioslibros.html
http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf


Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

Saludos