
-Arcana Mvndi, Libro de la Luz, página 32-
Un sirviente es un asistente personal del personaje, cuyas funciones pueden ser sumamente variadas. No se trata de personajes-no-jugadores “planos”. En multitud de ocasiones los personajes tendrán que valerse de ellos, confiando en sus posibilidades y lealtad.
Una forma interesante de crear sirvientes es idearlos pensando en dos habilidades principales, no solo en una. De esta forma podrás tener una idea general de su vida. Pueden ser personajes complejos. Además, lo ideal es que estén controlados por el jugador en gran medida, aunque el Iniciador puede reservarse ciertas acciones. Por ejemplo, si el sirviente se ve en peligro extremo y no destaca por su valentía, es posible que huya aunque al jugador-personaje no le parezca bien: no se trata de un kamikaze. De igual modo, si el personaje suele tratarlo como si fuese un esclavo –cabe recordar que hablamos de un ciudadano o un liberto- puede mermar la lealtad y las “ganas” del sirviente de seguir siéndolo, buscándose nuevas lealtades.
Escenas y aventuras cortas con sirvientes
Una forma ideal de sacarle partido a la idea del sirviente es realizar durante las aventuras alguna escena con ellos por parte de los jugadores. De esta forma se comprenderán y valorarán mejor. Puede ser nefasto verlos únicamente como una hoja “grapada” a la hoja del personaje principal.
Como autor puedo comentar que he realizado aventuras utilizando únicamente a los sirvientes de mis jugadores con resultados sorprendentes y muy gratificantes, especialmente por parte de los jugadores que comienzan a ver a los sirvientes de otra forma menos fría y distante, además de comprenderlos mejor.
Crecen y se desarrollan
Es importante advertir que los sirvientes “crecen” con los personajes. A medida que se suceden aventuras con ellos, aprenden, sufren y gozan de la vida. No debe olvidarse que ellos obtienen también sus puntos de desarrollo y victoria, y que pueden estudiar y entrenar como cualquier mortal, aunque esto último debe el Iniciador concederlo como beneficio de aventuras. Por ejemplo, tras una aventura de intensidad media el Iniciador considera que los sirvientes que han participado en ella tienen cuatro meses que pueden dedicar para su adiestramiento personal.
Ejemplos de sirvientes
Aquí tienes algunos ejemplos generales de sirvientes para tener una idea de su posible complejidad y utilidad:
-Un médico poco escrupuloso experto en farmacopea pero que actúa también como un envenenador encubierto.
-Un veterano que cuida la espalda del personaje pero que tiene interesantes contactos entre lo mejor de lo peor de los bajos fondos.
-Un marino que fue antiguo pirata. Cuida que los barcos del personaje lleguen sin problemas y los de sus adversarios tengan algún percance que otro.
-Un administrador civil que estuvo en el ejército y conoce los entresijos de la política de una legión o de los pretorianos.
-Un liberto que fue esclavo de placer en la casa de una importante familia patricia. Aún mantiene frecuentes “contactos” en el lugar. En realidad es un experto intrigante: la cama es el mayor mentidero que existe en este mundo.
-Un capataz que sirve en la villa del personaje pero que debido a su extrema superstición tiene el lugar repleto de efectivos pero llamativos amuletos.
-Un abogado con vocación de artista retirado debido a una lesión pero que aún es un experto escribiendo y visitando a viejos senadores: de esta forma puede un personaje con aspiraciones políticas disponer de escritos satíricos para humillar a sus oponentes, magníficos discursos, defensas para juicios, etcétera; además de abrir las puertas de las villas de los senadores. Todas ellas herramientas para medrar entre demagogos y conspiradores.
-Un demente excéntrico y de difícil trato experto en desentrañar sueños, profecías y acertijos de lo más raro que pueda encontrarse, siendo además capaz de vislumbrar la mentira y el engaño humanos.
-Un amanuense amante de los libros, pero también del opio y el vino, siendo un experto en farmacopea. Asegura que de este modo se acerca a los dioses.
Carácter, lealtad y motivación del sirviente
El sirviente es leal por principio al personaje. Los motivos de ello deben determinarlo tanto el jugador como el Iniciador. No se trata de una máquina sin sentimientos. Tiene sus propias motivaciones y pasiones. Algunos dispondrán de iniciativa, inteligencia, miedos y recursos propios que no están supeditados a la voluntad del personaje-jugador. Por ello es natural que el personaje les gratifique de alguna forma, ya sea con dinero, favores, etcétera.
Lo habitual es que un sirviente tenga tres en el rasgo de carácter, y en el futuro tendrá acceso a los animi natura, que le ayudarán a llevar a cabo sus cometidos.
Aquí tienes algunos ejemplos de lealtades y rasgos de carácter, para aderezar el trasfondo de los sirvientes:
-Puede tratarse de un familiar más joven, como un sobrino, pero que debido a su carácter pasional en algunas situaciones puede ser difícil de controlar, también es cierto que la gente se siente atraída por su vitalidad.
-Un esclavo doméstico manumitido por el propio personaje, su padre o un amigo, que debido a su carácter salvaje se ha convertido en un experto en el mundo campestre.
-Puede sentir algún tipo de atracción pasional o intelectual hacia el personaje, pero su carácter confabulador le hace difícil de tratar pero muy útil para averiguar los secretos ajenos –y a veces los propios para “camelarse” al personaje-.
-Siente algún tipo de respeto de origen religioso, incrementado por su carácter metafísico, estando obsesionado con el personaje de una forma enfermiza.
-Un capataz que creció con el personaje, sintiéndose una especie de hermano mayor, pero que debido a su carácter dominador puede ser en extremo protector.
-Un antiguo calon –esclavo que ayuda en la legión- que finalmente fue manumitido gracias al personaje. Por ello le debe lealtad, el problema es que debido a su carácter bélico que le incita a la violencia, a veces se excede en su trabajo de matón: cuando le piden que parta una pierna, suele traérsela al personaje como prueba de su buen hacer.
-El personaje le salvó la vida hace años pero el sirviente debido a su carácter pasional no puede dejar de pensar en su futura venganza.
-Un astuto liberto con carácter confabulador leal al personaje por algún tipo de juramento que le inspira un gran temor religioso.
Atributos del sirviente
La idea es que el sirviente sea un experto en su cometido. El personaje confía en sus posibilidades en su campo de acción ya que lo ha demostrado de forma práctica durante el tiempo que lleva a su servicio. Un ejemplo de sirviente para los amantes de la serie de la HBO Roma es el omnipresente ayudante de César, el carismático administrador Posca, el cual es un experto relativo al dinero y saber quién es quién entre los patricios y personas de interés para César. Posca pese a ser el sirviente del hombre más poderoso de su época, tiene su propia vida, su historia y como no, sus propias pasiones, aunque es sincero en la admiración que tiene por César. Por lo tanto el sirviente se hace valer por unas características, habilidades y cualidades muy determinadas: destaca por ello, pero no se trata de “un hombre a una habilidad pegada”.
Distribuyendo puntos con rapidez
El sirviente tiene dos características, dos habilidades y dos cualidades que prácticamente le definen: estas tienen grado 7. Estas pueden incrementarse hasta diez por medio de las cualidades apropiadas o al distribuir el bonus por rasgo de carácter.
Distribuyendo puntos con rapidez
El sirviente tiene dos características, dos habilidades y dos cualidades que prácticamente le definen: estas tienen grado 7. Estas pueden incrementarse hasta diez por medio de las cualidades apropiadas o al distribuir el bonus por rasgo de carácter.
Entre el resto de características se pueden repartir 20 puntos, aunque ninguna de ellas puede ser mayor de seis. Tampoco debe olvidarse que a partir de treinta años el sirviente también envejece como todo mortal.
Entre el resto de habilidades pueden distribuirse un número de puntos igual a su edad. Ninguna habilidad puede superar el grado 6. Debe recordarse que este personaje también tiene sus habilidades de inicio: idioma, gramática y geografía.
No dispone de más puntos en cualidades, por lo tanto para obtenerlas debe el jugador buscar cualidades negativas para añadir otras que le interesen para el sirviente. En realidad las cualidades negativas suelen darle mayor trasfondo y realismo al sirviente. Dispone de sus cinco puntos a repartir en dignitas.
El sirviente en el mundo romano
Este tipo de personaje está a caballo entre el esclavo y el cliente. El primero es un “objeto” posesión del personaje, el segundo es una persona que ha jurado lealtad y fidelidad. El sirviente es un ayudante, alguien de mayor confianza que un cliente, pero mucho más libre personal y jurídicamente que un esclavo. A menudo ha crecido con el personaje, vinculado a él en una mezcla de interés, amistad, deber y cierta confianza mutua.
Espero que esta ayuda sea de utilidad para aquellos que utilicen esta cualidad tan útil y versátil, que por motivos de espacio no pudo ser más amplia en el Arcana Mvndi: Libro de la Luz.
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