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Mostrando las entradas etiquetadas como Entre néctar y ambrosía

Crónica de una presentación: Entre néctar y ambrosía

Tarde de emociones encontradas. Una lucha interna contra los nervios, ansiosos por cobrar un protagonismo que no se merecen. La mente, en un vano intento, procura captar todo lo que sucede alrededor, pero se escapan los detalles. Se charla con los amigos en un atávico rito social; a los fantasmas, que no son sino los más profundos temores, se les expulsa de este sencillo modo. Algunos de los que acompañan al futuro conferenciante rebuscan en su repertorio chanzas y conversación superficial, reunidos en una mesa en la que bailan cafés, cervezas y vino. Son momentos de distracción que se agradecen. Se llega al lugar del evento. Para algunos tribuna y púlpito, para otros una palestra, un cadalso. Cada personalidad escoge el ánima que caracteriza el lugar. Para este humilde escriba es cada una de ellas. Solo espero que las divinidades, ociosas en su eterno Olimpo, estén derrotadas por su holgazanería y no deseen divertirse a costa de este mortal. A uno no le queda más remedio ...

Un breve preámbulo sobre mi novela Entre néctar y ambrosía

De dónde surge la idea Hace años comencé la redacción de la primera versión de Arcana Mvndi . En aquellos tiempos apenas conocía nada sobre la civilización romana, o para ser más concreto, sobre la realidad romana. Había leído unos cuantos ensayos, no eran pocos, pero insuficientes si soy sincero. Para comprender algo lo más adecuado es combinar la sabiduría de los historiadores modernos con los autores que vivieron aquellos tiempos apasionantes que dieron forma a nuestra realidad. Creo recordar que empecé la lectura como la mayoría, con los autores más conocidos, como Herodoto, Suetonio, Julio César, Apiano, Polibio… entre otros. Leía, devoraba tomo tras tomo (todavía lo hago), un desfile sin fin. Historia de la antigüedad, guerras, conquistas, política, los grandes hombres que, como titanes inmortales, hollaron la tierra, conformando reinos e imperios. Pero me faltaba algo. Disfrutaba de la lectura, aprendía, eso es cierto, pero algo palpitaba en mi mente, deseando llena...