viernes, 23 de octubre de 2015

Los filósofos del Pórtico (II)



STOICORUM DISCIPLINA

Escuelas estoicas: discusiones y rivalidades
Dos filósofos discutiendo un tratado
Existen diversas escuelas estoicas, aunque comparten una doctrina general. Son muchos los matices y variaciones en el modo de entender estos conceptos –casi tantos como filósofos-. Un sabio estoico alejandrino comprende la stoica disciplina de un modo diferente a otro de la escuela de Rodas. Ambos son estoicos, pero no idénticos.
Son habituales las discusiones de términos o la doctrina general. A veces, son simples diferencias semánticas. A menudo estas discusiones se manifiestan en forma de tratados, no debates formales entre filósofos. Y de estos tratados, nacen famosas y encarnizadas rivalidades. Muchos sabios aprovechan la excusa filosófica para atacar, incluso personalmente, a otros filósofos.

  • Nota para lusitores: no es raro escribir tratados, por lo tanto un personaje filósofo puede –y debe- redactarlos. Es la mejor forma de ser reconocido entre sus iguales, ganar adeptos  y, por supuesto, enemigos.

A continuación se detallan algunos de los conceptos básicos de los estoicos. En realidad son multitud, pero estos son los más representativos e importantes:

  • Nota del autor respecto a los conceptos filosóficos y la filosofía estoica
Muestro una descripción somera de los conceptos filosóficos, puesto que requeriría más espacio del adecuado en este tipo de entradas, que están concebidas para ser “interpretadas”. Es tarea compleja resumir la filosofía de una escuela como la estoica; lo que está más allá de la intención de este autor, que solo pretende aportar la suficiente información para emplear como trasfondo la filosofía estoica en Arcana Mvndi. Espero que aún así se comprendan sus ideas y conceptos más básicos. ¡Que Zenón me perdone si he errado en demasía!

Hegemonikon
Fuente de vida del alma, del ser; a su vez es el principio rector, que está situado en el corazón. De este principio emanan el Logos, la psique, las facultades cognitivas, la virtud y las pasiones, formando la naturaleza completa del ser humano. Por ello, dejarse arrastrar por las pasiones y emociones no libra de responsabilidad a las personas, según el sabio estoico. Cada uno tiene capacidad de elección.
Por medio de los sentidos el Hegemonikon puede captar la “realidad”, y gracias a la lógica, comprenderla. Esta captación en la mente o imaginación se denomina phantasia –idea, pensamiento, concepción, concepto de las cosas-; y esta capacidad de comprensión se denomina katalepsis (“captación”, “comprensión”).
El lenguaje es primordial para la lógica, y de ahí, la importancia de los silogismos estoicos, con los cuales, según ciertas fórmulas, se realizan las preguntas adecuadas para obtener ciertas certezas sobre la realidad y los acontecimientos futuros. La mayoría de los silogismos son sencillos, pero algunos pueden ser realmente complejos.

  • Silogismo: argumento que consta de tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las otra dos.
  • Según algunos sabios y teúrgos, los philisophi estoicos son capaces de elaborar silogismos para deducir actos futuribles de personas; siendo, además, capaces de imbuir phantasiae en la mente de otros seres humanos, con la intención de alterar sus pasiones, ideas y conceptos.
Logos Espermatikós
La razón generadora de todas las cosas, el pneuma divino. Todo está impregnado de este Logos rector y creador: permite la comunicación o simpatía entre todos los elementos de la realidad, propiciando la armonía. Puede, en cierta medida, equiparase a Zeus/Júpiter, como señor creador y rector del Cosmos, siendo la Naturaleza y sus leyes, y por ello, el mismo Destino. Los estoicos suelen nombrar a Zeus simplemente como “Dios”. No son monoteístas, pues consideran que el resto de divinidades emanan de este Dios. Logos rige el mundo.

  • Al parecer, los philosophi estoicos pueden “simpatizar” con este logos, para comprender y afectar elementos divinos tan importantes como el Destino.
Adivinación
Según los estoicos, la adivinación es la forma que tiene Dios/Zeus de anunciar lo que está por acontecer. Son síntomas de los hechos, y por eso, deben ser interpretados por expertos. Por esa misma razón, al considerar que el Destino ya está marcado, no dan importancia a sacrificios y rituales.

  • Es habitual, según los teúrgos del Pacto, que los philosophi estoicos sean expertos en el Misterio de Divinatio.
Pneýma
Calor vital, fuego y aire –a veces denominado aether, un elemento espiritualizado, si se puede denominar así, un concepto similar al “alma”-. Es una parte del mismo Logos; a veces se confunde con el mismo. Zenón decía que “Dios –Logos, Fuego- está mezclado con la materia, penetra toda materia y la conforma”. Por ello, todos los seres vivos e inertes poseen parte de este fuego divino. En el caso de los seres humanos, en mayor medida.
De este fuego creador, artífice, nacen todas las cosas; son los pensamientos creadores de Zeus/Dios. Según los estoicos este fuego divino existe en un ciclo al que llaman “El Gran Año”. El mundo nace de este fuego divino, se degrada con el tiempo y es destruido en una conflagración, regresando a Dios; así nace un nuevo ciclo, en un eterno retorno. Esta conflagración –teorizada por Crisipo- se denomina ekpyrosis; y la recreación cíclica palingenesia.

  • Los grandes philosophi, según aseguran algunos teúrgos, son capaces de manipular e “invocar” este pneýma para crear seres vivos y objetos materiales, aunque al parecer son efímeros. Incluso se especula sobre la invocación de cierto pneýma puro capaz de quemar cualquier elemento material o inmaterial.
  • Nota del autor: resulta curioso leer a Séneca en sus Cuestiones Naturales sobre la ekpyrosis y la palingenesia y parecer que describe el Big Bang y el Big Crunch. ¡Que locos estaban estos romanos!
Orden natural y virtud
El Logos busca la virtud, y este es el ideal del estoico. Si el sabio actúa según la Naturaleza, se acercará al conocimiento, a la virtud, a la Razón y la búsqueda de la ataraxia; si desatiende la Naturaleza, la Razón perderá su vigor ante las pasiones. Por ello, el “mal” existe por la necedad de algunos hombres. Los llamados males naturales (enfermedad, catástrofes, la muerte…) son solo aparentes. Lo que sucede es que la razón humana no comprende la causalidad o motivos de estos hechos. En realidad todo está en armonía.
Esta virtud necesita, además, ser cultivada y practicada continuamente, en un proceso evolutivo. Para los estoicos, se es virtuoso, o no se es. No existe término medio. Por ello muy pocos han logrado serlo. Muchos estoicos pueden considerarse, en cierta medida, como ascetas. El estoicismo es filosofía, pero sobre todo un modo de vida.
Para los estoicos cultivar la sabiduría, el coraje, la justicia y la moderación son caminos que llevan a la virtud. Esta disciplina o forma de vida en busca de la virtud se denomina askesis.

  • Nota para lusitores: este camino hacia la virtud, la askesis, es motivo de interpretación. Intensa, difícil, tortuosa, pero todo un reto interpretativo.
Cosmopolis
La Naturaleza es armónica, y por ello, el hombre debe buscar esta armonía en su propia naturaleza social. Sólo existe una patria y es la humanidad, como una inmensa ciudad, como un todo: una única cosmopolis. Esta idea incluye los grupos sociales, incluyendo a los más pobres y los esclavos –aunque en la realidad no signifique manumisión, pero sí un trato más humanitario y clemente ante sus faltas o delitos-. Los Estados son artificios. Además, los estoicos distinguen entre el “rey justo” –basileús-, dirigente deseado, y el “tirano” –tyrannos-, déspotas y autócratas. No son demócratas en un sentido político.
El sabio estoico tiene tendencia a la oikéosis, la “familiaridad”. Por razones sencillas esta se busca primero entre familiares y amigos, pero con la intención de ampliarla a todo el género humano.

  • Nota para el Iniciador: un personaje estoico puede actuar en política. Debe buscar el equilibro y la moderación, enseñar, si es posible, a los poderosos, los caminos de la virtud. En el caso de tormenta, como explica Séneca, navegar con prudencia y sabiduría –no deben ignorarse las corrientes y vientos adversos-, pero no dejar de navegar. Debe evitar el odio, el menosprecio y la envidia. ¿Cómo? “Sólo la sabiduría nos lo mostrará”, como dicta Séneca. Aunque muchos estoicos se retiran al ámbito privado, a practicar el otium (en estos casos, filosofar, escribir, divagar…).

Últimas palabras de un estoico
Suicidio
Para la mayoría de los estoicos, el suicidio es aceptable en el caso de sufrir un dolor físico extremo e irreparable; o en casos en los cuales la situación atente dramáticamente contra su virtud, por ejemplo, vivir bajo la tiranía. Algo intolerable para muchos. Esta fue la razón principal, por ejemplo, del suicidio de Séneca. Otro ejemplo fue Cleanto, que tras una enfermedad, decidió dejar de comer, hasta morir de inanición.

Pasiones
Para los estoicos las emociones descontroladas, efusivas, atacan la razón y a la propia naturaleza del sabio. Deben ser combatidas, vencidas, y si es posible, eliminarlas; aunque ese es el objetivo. El sabio puede sentir pasión, pero no se deja vencer por ella. En su ideal las pasiones deben ser erradicadas, logrando la ataraxia, la quietud del alma, la ausencia de perturbación, el equilibro interno. Para el estoico, los sucesos infaustos o azarosos, suceden por designio del Logos, que es inefable: actúa buscando la armonía. Otra cuestión es no comprender por qué suceden las cosas. Por ello, cuando fallece un familiar o amigo de un filósofo estoico, este no debe sentir dolor. Es un acto natural que debe aceptarse sin más.
Existen, para los estoicos, cuatro pasiones: el dolor, el temor, el deseo y el placer. A su vez, estos se manifiestan de diversas formas, todas nocivas para el sabio.

  • Nota para lusitores: a continuación se desglosa cada pasión, según la perspectiva del sabio estoico (algunas escuelas o maestros pueden elaborar otras listas). Es interesante comprenderlas y tenerlas presentes como ayuda para interpretar a un estoico; creo que es la mejor forma para poder interpretar a un estoico día a día, especialmente ante hechos particulares. Observando qué emociones son las que se deben combatir, se pueden entender sus propios demonios interiores. Es una guía perfecta para comprender qué motiva a un estoico, que detesta o que admira, aquello que le resulta indiferente o puede llamar su atención. Por ejemplo, para Séneca el tener riqueza no era en sí mismo negativo, siempre y cuando se emplease de forma positiva y adecuada. Por lo tanto, no se le podía considerar codicioso. Para un estoico, al fin y al cabo, las emociones son errores de juicio, rupturas del equilibrio; aunque naturales, son enemigas de la razón, del Logos. Y recordar, no es que un filósofo estoico no sienta pasión, simplemente las combate (no las reprime, aunque su postrera intención es eliminarlas).

El dolor (considerada una contracción irracional del alma)
  • Piedad (dolor experimentado por empatía con el de aquellos que sufren algo sin haberlo merecido)
  • Envidia (dolor que nace de la observación de los bienes ajenos)
  • Celos (dolor que nace de ver poseer lo que uno mismo desea)
  • Despecho (dolor que surge al comprobar que otras también poseen aquello que nosotros poseemos)
  • Duelo (dolor por la muerte prematura de una persona cercana)
  • Pesadumbre (dolor profundo que nos atormenta)
  • Aflicción (dolor agravado por nuestras reflexiones)
  • Sufrimiento (dolor penoso)
  • Confusión (dolor irrazonable)

Temor (la espera de un posible mal)
  • Miedo (temor que despierta espanto)
  • Titubeo (temor de la acción a cumplir, o no)
  • Vergüenza (temor de la ignominia)
  • Horror (temor ante un hecho o representación no habitual)
  • Sobrecogimiento (temor que paraliza la palabra)
  • Angustia (temor ante lo desconocido)

Deseo (apetito irracional)
  • Carestía (deseo de lo que no podemos tener)
  • Odio (deseo de ver sufrir un mal a alguien)
  • Codicia (deseo de bienes materiales)
  • Rivalidad (deseo a propósito de una elección política)
  • Cólera (deseo de castigar al que ha cometido una injusticia)
  • Amor (deseo de querer ganarse a alguien que nos atrae por su belleza)
  • Resentimiento (deseo de vengarse de aquellos que despiertan nuestro rencor)
  • Arrebato (cólera incipiente, súbita, primitiva)

Placer (todo aquello que resulta apetecible)
  • Concupiscencia (apetito desordenado de placeres deshonestos)
  • Delectación (placer al escuchar halagos o adulaciones)
  • Malicia (jactarse del mal ajeno, además, sin provecho alguno para uno mismo)
  • Boato (ostentación de bienes físicos o intelectuales, cayendo incluso en la extravagancia)

lunes, 19 de octubre de 2015

Los filósofos del Pórtico (I)


La Stoa Poikilé
A petición del Iniciador Manuel González voy a describir en cierta medida la arcana schola stoica –Arcana Mvndi Edición Integral página 233-234-. ¡No me solicitas los más fáciles, por Zeus Hegemonikon!

Esta explicación está dividida en cuatro entradas: historia, stoicorum disciplina, el Pórtico Inmanente y philosophia stoica. La lectura de la tercera y cuarta entrada no es recomendable para los lusitores que no vayan a interpretar un personaje philosophus. Se detallan algunas de sus capacidades secretas y lo más adecuado y virtuoso es no conocerlas.

Los términos filósofo/philosophus, y filosofía/philosophia en Arcana Mvndi
En Arcana se distinguen a aquellos que son entusiastas y practicantes en cierta medida de la filosofía de los verdaderos sabios simplemente exponiendo su título en latín: philosophus. Muchos son los que pueden ser filósofos, practicantes de una doctrina, más como una afición o por sentir cierta simpatía hacia la misma, que como buscadores de su verdadera naturaleza. Los philosophi son aquellos que comprenden y practican la verdadera filosofía, que en Arcana recibe el nombre de philosophia.

¡Que Zenón y Crisipo os guíen con sabiduría por el desequilibro pasional que es la Naturaleza!

HISTORIA

Escolarcas y estoicos célebres

El precursor: Zenón de Citio (336-264)
Escuela filosófica fundada por Zenón de Citio a principios del siglo III a. C. Mercader procedente de Chipre, era un fenicio helenizado. Comenzó a desarrollar y enseñar su filosofía en Atenas, en un área del Agora que estaba porticado, al aire libre. De ahí el nombre con el que han sido nominados los estoicos –Stoa Poikilé-. Como anécdota mencionar que esta stoa era en realidad una pinacoteca, mostrando numerosas y célebres pinturas. A Zenón se le criticaba que enseñaba sin pedir emolumento alguno, por lo que ha menudo se le veía rodeado de desarrapados y gentes de condición humilde.
Zenón de Citio

El primer escolarca: Cleanto (331-232)
El sucesor de Zenón fue Cleanto, un hombre de inteligencia media pero que destacaba por trasmitir las enseñanzas de su maestro con gran diligencia. En origen era un atleta dotado de una fortaleza física singular. De hecho, se ganaba la vida acarreando agua de los pozos. Le llamaban “el segundo Hércules”. Tan pobre era que trasmitía las enseñanzas de Zenón escribiendo en tejuelas y omóplatos de buey. Murió casi centenario.

  • Nota para el Iniciador: los escolarcas son los directores de las diferentes escuelas filosóficas (la mayoría ubicados en Atenas). En el caso de los estoicos, no todos han tenido la misma importancia ni influencia sobre la doctrina o estructura de la escuela. Además, con el paso de los siglos, Atenas ha perdido su lugar preeminente. En tiempos del Imperio otras escuelas estoicas destacan, aunque la mayoría son efímeras, como la de Alejandría, Rodas o Apamea, en Siria. Se sigue más a los sabios influyentes y, a menudo, itinerantes, que a las escuelas, sin olvidar la importancia de los textos de los primeros estoicos. Tanto estos escolarcas como otros sabios son modelos de comportamiento a seguir.
El comienzo del estoicismo: Crisipo de Solos (280-210)
Uno de los descendientes filosóficos de Zenón, Crisipo, será el que dé forma al estoicismo. Entre los filósofos suele decirse que “sin Crisipo no habría Stoa”. Ordenó las diversas ideas de Zenón y otros sabios, pues en su tiempo la fragmentación y disipación de las ideas del precursor era casi absoluta. Era conocido por su magnífica dialéctica –se decía que si los dioses practicasen la dialéctica recurrirían a la de Crisipo-, y por ser un trabajador incansable: se decía que había escrito más de 700 obras. Se enfrentó a otras escuelas filosóficas –especialmente contra la Escuela de Megara y la Nueva Academia -.

Crisipo de Solos
El estoicismo llega a Roma: Panecio de Rodas (185-112)
Oriundo de Rodas, entabló amistad con ilustres romanos, como Escipión Emiliano, el cual será exemplum de virtud a lo largo de los siglos. A medida que Roma conquista las tierras e islas griegas, los romanos comienzan a asimilar la filosofía y costumbres helénicas, adaptándola a su propia naturaleza. Amistades como la del estoico Panecio y Escipión Emiliano con el tiempo se irán haciendo más habituales. De hecho, con Panecio, cuando se convierte en escolarca de la Stoa en Atenas, adapta la Moral para hacerla más atractiva a los romanos.
También será celebre la amistad del estoico Posidonio de Apama y Pompeyo, siendo maestro filosófico de Cicerón –aunque este último era más un ecléctico que un estoico puro-.

Estoicos romanos
El estoicismo caló con fuerza entre las élites intelectuales y políticas romanas, que la equiparaban a sus ideales republicanos de honor, moral, continencia y virtud. Catón el Viejo, Cicerón, Séneca o Marco Aurelio son grandes exponentes de la filosofía estoica en los tiempos de Roma.
En el Imperio el estoicismo se convierte en una doctrina moral práctica. Para los romanos es más importante la Moral, que la Lógica y Física que enseña esta filosofía.

Nerón y Séneca
Los maestros estoicos de Marco Aurelio
Eminentes filósofos estoicos se reunieron alrededor del emperador Marco Aurelio. Destacando Junio Rústico, cónsul y prefecto urbano de Roma –un cargo de gran importancia y honorabilidad-; Sexto de Queronea, descendiente de Plutarco, y gran difusor de la doctrina estoica en su escuela de Roma; y Claudio Máximo, político romano y gobernador de Pannonia Superior y África, dónde juzgó al gran Apuleyo acusado de prácticas mágicas.
Aunque todos ellos dejan atrás su existencia terrenal antes que Marco Aurelio, transmiten su herencia filosófica a numerosos e influyentes pupilos, tanto en la corte imperial como en la misma Roma. Son tiempos propicios para el estoicismo.
Con el principiado de Cómodo todo cambia. Su carácter disoluto, casi paranoico, obliga al exilio a la mayoría de los allegados de su padre, incluyendo a los estoicos; y el que no se exilia “voluntariamente”, bien puede verse obligado a un suicidio, también “voluntario”. Estos pupilos, ahora errantes vagabundos, viajarán por las provincias del oriente imperial. Gracias a ellos florecerán, aunque sea por menos de un siglo, escuelas como la de Alejandría y Rodas. Roma, mientras Cómodo viva, no será la mejor ciudad para enseñar la doctrina estoica.

  • Nota para el Iniciador: estos sabios descendientes intelectuales de los maestros de Marco Aurelio gozan de cierta influencia en sus provincias, además de tener un amplio círculo de contactos. Son personajes interesantes, involucrados en cierta medida en la política local. Acogidos y protegidos por familias importantes, como la de Julia Domna –Arcana Mvndi Edición Integral pág. 275-278-.
Decadencia del estoicismo
Tras las desapariciones de Epicteto y de Marco Aurelio, el estoicismo comienza a mostrar signos de decadencia. El Imperio y sus gentes sufren terribles guerras, plagas y una profunda crisis económica.  Las élites se aferran al estoicismo para soportar estos males, pero les resulta insuficiente. Se recurre al misticismo, a religiones orientales, al cristianismo y otras supersticiones. Durante el siglo III el estoicismo será suplantado, en gran medida, por el neoplatonismo y el cristianismo.

Aquí se puede encontrar una interesante lista de filósofos estoicos.

Rivales filosóficos: los epicúreos y el neoplatonismo


Desde que ambas corrientes filosóficas existen, el epicureísmo y el estoicismo, han sido rivales doctrinales e intelectuales. Innumerables son las discusiones, riñas y enemistades entre filósofos, así como las obras en las que se critican entre ellos. Sin embargo, en cierta medida, son el anverso y reverso de una misma moneda. Comparten, incluso, algunas de sus ideas básicas, eso sí, desde perspectivas diferentes. Nada existe más entretenido –o tedioso- que observar y escuchar una discusión entre un epicúreo y un estoico. Posiblemente terminen tomando una copa de vino juntos, pero cada uno de ellos la disfrutará de muy distinta forma.
A mediados del siglo III, el verdadero rival del estoicismo es el neoplatonismo. Su mayor exponente es el filósofo egipcio Plotino, que refunda, si puede denominarse de ese modo, la filosofía platónica. Con el tiempo las élites romanas y griegas sustituirán el estoicismo por esta nueva doctrina.

  • Nota para el Iniciador: un philosophus estoico y otro epicúreo pueden ser “amigos”, sin dejar de ser rivales. La concepción de sus realidades son muy diferentes, pero ambos son tolerantes en ciertos aspectos. No necesariamente son enemigos, sino adversarios.
Textos esenciales
A continuación una relación de diversas obras en las cuales se detalla la doctrina estoica, ya sea por autores que simpatizan con la misma, o bien la critican. La importancia de cada obra la determina el criterio del sabio que las lea, las comprenda y las aplique a su vida diaria. Obviamente, no están todos los autores que son, ni están todas las obras que deberían.

  • Nota para lusitores: la inmensa mayoría de estos libros están en griego, siendo el gran vehículo de la filosofía. Para poder entender estas obras, de difícil y compleja interpretación, lo más adecuado es que el personaje tenga un alto grado de gramática griega. Muchos son los términos filosóficos, sutiles sus significados y, como no, fuente eterna de divagaciones y discusiones. Todo estoico que se precie poseerá la mayoría de estas obras y sabrá de memoria muchas de sus máximas.
  • Nota para Iniciadores: en estos libros se encierra la doctrina de la schola arcana de los estoicos. Lograr extraer sus verdaderas y secretas enseñanzas es una batalla accesible solo para los más dotados e inteligentes de los sabios. Como Iniciador tienes la última palabra sobre las formae que contienen estas obras, así como su grado y dificultad de comprensión (estas formae se explican en la entrada El Pórtico Secreto).

Zenón de Citio
De la constitución
De la vida conforme a la naturaleza
De la naturaleza del hombre
De las pasiones
Del deber
De la ley
De la educación griega
De la vista
Del universo
De los signos pitagóricos
De los universales
De las dicciones
Cinco problemas homéricos
De la audición poética
Arte
Moral

Cleantes
Himno a Zeus

Crisipo de Solos
Testimonios

Panecio de Rodas
Del deber
Sobre la alegría
Sobre los magistrados
Sobre la Providencia
Sobre la adivinación
Sobre las escuelas filosóficas

Posidonio
Filosofía natural
Historias
Océanos
Emociones

Musonio Rufo
Discursos

Cicerón
Sobre el destino
De las conductas convenientes
Sobre la naturaleza de los dioses
Sobre la adivinación
Las leyes
Del supremo bien y del supremo mal
Paradojas de los estoicos
Los académicos
Disputaciones tusculanas

Plutarco
Moralia XI (De las opiniones de los filósofos; Que los estoicos dicen cosas más extravagantes que los poetas; Las contradicciones de los estoicos; Concepciones comunes contra los estoicos)

Séneca
Diálogos
Cuestiones naturales
Cartas a Lucilio

Epicteto
Disertaciones
Enchiridion

Marco Aurelio
Meditaciones

Galeno
De los preceptos de Hipócrates y Platón (contiene una exposición de la psicología de Crisipo)

Alejandro de Afrodisia
Acerca del destino
De la mezcla

Sexto Empírico
Esbozos pirrónicos
Contra los matemáticos

Diógenes Laercio
Diez libros sobre las vidas y sentencias de los filósofos ilustres (el liber VII dedicado a los estoicos)

Estobeo
Florilegio
Dos libros de fragmentos selectos de los físicos y los moralistas

Dionisio Tracio
Gramática

Oráculos caldeos (contienen elementos platónicos, pitagóricos y estoicos)